Trump frenó un ataque a Irán tras un pedido de aliados árabes - Informe Digital
Dijo que pospuso la ofensiva por dos o tres días mientras Arabia Saudita, Qatar y Emiratos ven cerca un acuerdo.
Donald Trump pospuso un ataque militar contra Irán previsto para el martes después de un pedido de Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, que creen posible un acuerdo diplomático. El giro, revelado por el propio presidente en la Casa Blanca, mantiene la tensión abierta: Washington no descarta una ofensiva si fracasan las negociaciones.
Si podemos hacer eso sin bombardearlos hasta el cansancio, yo estaría muy feliz, dijo Trump durante un acto el lunes. Según explicó luego, había planeado lanzar la ofensiva el martes, aunque no lo había hecho público hasta ese mismo día.
El aplazamiento respondió a la solicitud del emir de Qatar, Tamim bin Hamad al Thani; del príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman al Saud; y del presidente emiratí, Mohamed bin Zayed al Nahyán. Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y algunos otros me pidieron si podíamos aplazarlo dos o tres días, señaló el mandatario.
Pese a la pausa, Trump publicó en Truth Social que ordenó a los mandos militares estar preparados para lanzar un ataque a gran escala y potencia total si las conversaciones se rompen. También dijo que la postergación podría ser por un tiempo, con suerte quizás para siempre.
El presidente insistió en que cualquier acuerdo debe impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, reforzó esa postura en una entrevista con Fox News: No se pueden quedar el uranio enriquecido que tienen. El presidente Trump lo ha dejado meridianamente claro.
Las negociaciones entre ambas partes llevan semanas trabadas desde que el conflicto se desencadenara el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán. Solo hubo un ciclo de conversaciones, en medio de un alto el fuego precario vigente desde abril.
La agencia iraní Fars informó el domingo que Washington presentó una lista de cinco puntos, entre ellos la exigencia de que Irán mantenga operativo solo un sitio nuclear y transfiera su reserva de uranio altamente enriquecido a Estados Unidos. El cese de hostilidades, según ese reporte, quedaría atado a que Teherán participe en negociaciones de paz formales.
Irán respondió con una contrapropuesta enviada a través de mediadores paquistaníes. En una propuesta anterior, Teherán había pedido el fin de la guerra en todos los frentes, el cese del bloqueo naval estadounidense vigente desde el 13 de abril, el levantamiento de todas las sanciones y la liberación de sus activos congelados en el extranjero.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió este lunes en X que dialogar no significa capitular. La República Islámica de Irán entabla el diálogo con dignidad, autoridad y respeto por los derechos de la nación, y en ningún caso renunciará a los derechos legítimos del pueblo y del país, escribió.
En paralelo, el jefe de las fuerzas armadas iraníes, Alí Abdollahi, advirtió a Estados Unidos y sus aliados contra cualquier error estratégico y de cálculo de nuevo. Las fuerzas iraníes tienen el dedo en el gatillo, agregó, citado por medios estatales. Irán también activó sus defensas antiaéreas en la isla de Qeshm, próxima al estrecho de Ormuz, tras detectar drones.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció además la creación de un nuevo organismo para gestionar el estratégico estrecho de Ormuz. La entidad, llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), ofrecerá información en tiempo real sobre las operaciones en esa vía marítima, según publicó el Consejo en X.
Los Guardianes de la Revolución advirtieron también que los cables de fibra óptica de internet que atraviesan el estrecho podrían quedar sujetos a un sistema de permisos. Irán, alegando su soberanía absoluta sobre el lecho y el subsuelo de sus aguas territoriales, podría declarar que todos los cables de fibra óptica que atraviesan la vía navegable están sujetos a permisos, señalaron en redes sociales.
En el frente del Líbano, el Ministerio de Salud registró 3.020 muertos desde el 2 de marzo, cuando se inició la guerra entre las fuerzas israelíes y el movimiento proiraní Hezbolá. Entre las víctimas hay 211 menores de 18 años y 116 trabajadores sanitarios; otras 9.273 personas resultaron heridas.
En ese país rige un precario cese el fuego desde el 17 de abril, aunque ambas partes se acusan mutuamente de violarlo. El presidente libanés, Joseph Aoun, prometió hacer lo necesario para poner fin al conflicto y recordó que las negociaciones en curso con Israel rechazadas por Hezbolá buscan la retirada de las fuerzas israelíes y el retorno de los desplazados a sus hogares.