FOPEA repudió los agravios de Javier Milei contra la periodista Débora Plager | Análisis
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su solidaridad con la periodista Débora Plager y repudió las declaraciones realizadas por el presidente Javier Milei durante una entrevista emitida el jueves por la noche en el programa Las Tres Anclas,
Javier Milei atacó a la periodista Débora Plager.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su solidaridad con la periodista Débora Plager y repudió las declaraciones realizadas por el presidente Javier Milei durante una entrevista emitida el jueves 15 de mayo por la noche en el programa Las Tres Anclas, del canal de streaming Carajo.
Según señaló la entidad a través de un comunicado, el mandatario acusó a la conductora de LN+ de ser cómplice de asesinato y cómplice de genocidio, además de insultarla públicamente durante la conversación conducida por el militante libertario Daniel Parisini (Gordo Dan).
FOPEA sostuvo que las expresiones presidenciales constituyen un claro caso de criminalización de una opinión y advirtió que los agravios exceden ampliamente el ejercicio legítimo de la libertad de expresión.
La organización remarcó además que los dichos de Milei estuvieron basados en una tergiversación de las declaraciones realizadas previamente por Plager. De acuerdo con el comunicado, la periodista había diferenciado explícitamente entre el aborto legal y un caso ocurrido en la Clínica Santa María de Villa Ballester, al que calificó como un asesinato. Sin embargo, el Presidente ignoró esa distinción y construyó su ataque sobre una falsedad, indicó FOPEA.
En ese marco, la entidad consideró que la vejación, el insulto y la acusación de complicidad en crímenes no configuran crítica periodística ni debate público, sino formas de hostigamiento dirigidas a disciplinar y amedrentar a quienes ejercen el periodismo u opinan diferente sobre temas de interés público.
Finalmente, FOPEA recordó que la crítica al poder es una función central del periodismo en democracia y sostuvo que intentar silenciar mediante insultos, acusaciones falsas o la presión de la investidura presidencial constituye una clara forma de censura indirecta.