Contacto

Volver a la portada
Provinciales
AIM Digital 16/05/2026 09:47 2 min de lectura

La generación cansada: trabajar, estudiar y aun así no llegar a fin de mes

La generación cansada: trabajar, estudiar y aun así no llegar a fin de mes
Foto: AIM Digital

Cada vez más jóvenes argentinos trabajan, estudian y realizan actividades extras para intentar sostener gastos básicos, pero aun así no logran llegar a fin de mes. El fenómeno, que atraviesa a estudiantes, trabajadores formales, freelancers y empleados de aplicaciones, comenzó a consolidarse como una de las principales expresiones de la crisis económica y social que atraviesa el país.

El deterioro salarial, la suba sostenida del costo de vida y la dificultad para acceder a un alquiler o sostener consumos cotidianos modificaron por completo la rutina de una generación que combina jornadas extensas de trabajo con cursadas, emprendimientos o changas para completar ingresos.

Fuentes consultadas por AIM señalaron que el pluriempleo dejó de ser una excepción y pasó a convertirse en una estrategia habitual de supervivencia económica. En muchos casos, jóvenes profesionales o estudiantes universitarios suman trabajos remotos, ventas online, servicios independientes o tareas vinculadas a plataformas digitales para complementar salarios que ya no alcanzan.

A la par, especialistas indicaron a AIM que crece el agotamiento físico y mental asociado a la sobrecarga laboral y a la sensación permanente de inestabilidad económica. La imposibilidad de ahorrar, planificar viajes, independizarse o proyectar a largo plazo genera frustración y desgaste emocional en amplios sectores de la población joven.

La situación se profundiza en un contexto de caída del empleo formal y expansión de modalidades laborales más precarias o informales. En distintos sectores económicos se registraron cierres de empresas, reducción de puestos de trabajo y retracción del consumo, impactando especialmente sobre pequeñas y medianas empresas y sobre empleos vinculados al comercio, servicios y construcción.

Supo AIM que muchos jóvenes atraviesan además una sensación de agotamiento constante, marcada por jornadas que comienzan temprano, terminan de noche y continúan incluso durante fines de semana. El descanso, el tiempo libre y las actividades recreativas comenzaron a convertirse en un lujo difícil de sostener para una parte importante de la población.

En paralelo, también cambió la manera de consumir y socializar. Salidas más cortas, reducción de gastos cotidianos, menor capacidad de ahorro y mayor dependencia de promociones o cuotas forman parte de hábitos que comenzaron a instalarse como respuesta a la crisis económica.

Indicaron a AIM especialistas en mercado laboral que uno de los fenómenos más preocupantes es que el trabajo dejó de garantizar estabilidad o progreso económico para gran parte de la población. Incluso personas con empleo registrado o formación profesional encuentran dificultades para sostener gastos básicos y mantener cierta previsibilidad financiera.

La combinación entre salarios deteriorados, inflación acumulada, aumento de servicios y precarización laboral comenzó a configurar el escenario de una generación atravesada por el cansancio, la incertidumbre y la necesidad permanente de producir más para sostener ingresos que cada vez rinden menos.

AIM Digital Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por AIM Digital y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026