Consumo de frutas cuando hace frío: Porqué decirles que si
Con la llegada del frío, muchas personas reducen el consumo de frutas y optan por comidas más calóricas o calientes. Sin embargo, especialistas en nutrición remarcan que incorporar frutas durante el otoño y el invierno sigue siendo clave para fortalecer el organismo, aportar vitaminas y mejorar las defensas naturales, constató AIM.
Aunque en esta época predominan las infusiones, sopas y platos de olla, las frutas continúan siendo una opción práctica, saludable y accesible para sumar a desayunos, meriendas o viandas escolares y laborales.
Entre las frutas más recomendadas para consumir durante los meses fríos aparecen los cítricos, como naranja, mandarina, pomelo y limón, reconocidos por su alto contenido de vitamina C. También se destacan la banana, la manzana y la pera, que suelen encontrarse a precios más bajos durante esta temporada en Argentina.
Nutricionistas explican que la vitamina C ayuda al sistema inmunológico y contribuye a prevenir enfermedades respiratorias frecuentes en invierno. Además, muchas frutas contienen fibra, antioxidantes y agua, nutrientes esenciales incluso cuando la sensación de sed disminuye por las bajas temperaturas.
Otra ventaja es el costo. Durante el otoño y el invierno, frutas como mandarina, naranja, pera y manzana suelen tener buena disponibilidad y precios más accesibles en verdulerías y mercados locales, convirtiéndose en alternativas económicas para mantener una alimentación equilibrada.
También sobresale la practicidad. Muchas frutas pueden transportarse fácilmente en mochilas, bolsos o recipientes reutilizables, lo que las vuelve ideales para viandas escolares, jornadas laborales o actividades deportivas. La banana, la manzana o las mandarinas son algunas de las opciones más elegidas por su comodidad y porque no requieren preparación previa.
Especialistas sugieren aprovecharlas de distintas maneras para no abandonar su consumo durante el frío:
En ensaladas de frutas con yogur o frutos secos.
Como colación a media mañana o media tarde.
En licuados o smoothies tibios.
Cocidas o al horno, como las manzanas y peras con canela.
Incorporadas en avenas, panqueques o budines caseros.
Además, remarcan que mantener una alimentación variada durante el invierno ayuda no solo a reforzar el sistema inmune, sino también a conservar buenos niveles de energía y mejorar el estado de ánimo en una época donde suelen disminuir las horas de luz natural.
Por eso, lejos de quedar relegadas por las comidas calientes, las frutas siguen siendo aliadas fundamentales para atravesar los meses fríos de manera saludable, práctica y económica.