Contacto

Volver a la portada
Provinciales
Clarin 14/05/2026 06:20 3 min de lectura

¿Estamos delegando decisiones en máquinas que simulan pensar?

Mientras la industria avanza, los gobiernos reaccionan tarde; y la IA no espera.

¿Estamos delegando decisiones en máquinas que simulan pensar?
Foto: Clarin

La tecnología y la inteligencia artificial avanzan sin detenerse en condiciones que aún no terminan de definirse, atravesadas por la ética, el control y una estrategia clara de adopción. Generan entusiasmo, sí, pero también una incertidumbre creciente en su uso cotidiano.

Estamos delegando decisiones en enjambres de máquinas que simulan pensar. Más aún, cedemos la construcción de nuestra memoria -clave para el aprendizaje- y, lo más inquietante, el propio ejercicio del desarrollo cognitivo. Internet comienza a transformarse en una red de agentes capaces de imitar nuestro razonamiento y actuar en nuestro nombre. Es la llamada web agéntica: sistemas que planifican, deciden y ejecutan con intervención humana limitada.

Las primeras tareas en migrar hacia estos agentes son las repetitivas, aquellas que históricamente recaían en perfiles junior. En ciberseguridad, el fenómeno resulta aún más evidente: frente a un cibercrimen que utiliza IA para escalar ataques masivos, la defensa también se automatiza. Surgen así sistemas que operan sin pausa, analizan amenazas y bloquean vulnerabilidades en tiempo real.

El potencial es enorme. Pero también lo es la ausencia de un verdadero gobierno de la IA. Las advertencias no son nuevas: si bien las posibilidades de mejorar la vida humana parecen ilimitadas, requieren regulación, estándares éticos y conducción política. Mientras la industria avanza, los gobiernos reaccionan tarde; y la IA no espera.

En un reciente viaje por el sudeste asiático, pude comprobar hasta qué punto esa aceleración ya es tangible. Me encontré con innumerables aplicaciones, simples pero sorprendentes, de algoritmos avanzados: desde robobares que preparan cócteles hasta sistemas de inteligencia artificial aplicados al monitoreo de la salud intestinal.

Los llamados smart toilets -cada vez más extendidos- combinan confort con análisis clínico, estudiando patrones, detectando anomalías y alertando ante situaciones críticas. En particular, resultan útiles para adultos mayores: incorporan sensores de análisis de orina y pueden enviar alertas automáticas a familiares si el usuario no utiliza el inodoro durante períodos prolongados. Todo ello genera indicadores de bienestar a partir de detección óptica sin contacto, una forma higiénica -y bastante elocuente- de evitar incluso el uso de muestras tradicionales.

Algo similar ocurre con los cepillos dentales inteligentes, capaces de identificar indicadores de más de 300 enfermedades a partir del aliento. Sensores, algoritmos y diagnósticos en tiempo real se integran así a rutinas básicas. La vida cotidiana comienza a transformarse en un flujo constante de datos.

En paralelo, Internet también está siendo colonizada por la inteligencia artificial. Los motores de búsqueda priorizan respuestas generadas por estos sistemas, desplazando a las fuentes originales. Según surge de nuestro Centro de Estudios en Ciberentornos y Sociedad Digital, este fenómeno impacta de lleno en el aprendizaje: los niños utilizan IA para estudiar, pero también para pensar -o dejar de hacerlo-.

¿Cómo estudiábamos sin estas herramientas? La pregunta no es nostálgica, sino estructural. Enseñar a un niño a valerse por sí mismo es un paso clave en su autonomía: implica entrenamiento, repetición y responsabilidad. Es un aprendizaje básico, pero fundante. La cuestión es si, en esta nueva era, estamos haciendo lo mismo con nuestra autonomía cognitiva o si, por el contrario, la estamos delegando silenciosamente.

Sobre la firma

Newsletter Clarín

Clarin Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Clarin y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026