Contacto

Volver a la portada
Provinciales
Cuestion Entrerriana 13/05/2026 12:30 7 min de lectura

Atenas de Córdoba volvió a descender y cayó por segunda vez en tres años a la Liga Argentina

| Atenas de Córdoba, el club más ganador de la Liga Nacional de Básquetbol con 9 títulos, volvió a descender a la Segunda....

Atenas de Córdoba volvió a descender y cayó por segunda vez en tres años a la Liga Argentina
Foto: Cuestion Entrerriana

Atenas de Córdoba, el club más ganador de la Liga Nacional de Básquetbol con 9 títulos y presencia en 40 de las 41 ediciones, volvió a descender y jugará la próxima temporada en la segunda división. Esta vez, su verdugo fue Argentino de Junín, que se impuso 3-1 en la serie por la permanencia y empujó nuevamente al Griego a la Liga Argentina.

La caída, por lo inesperada, golpea aún más fuerte que la de 2023. Entonces, el descenso se vio venir: apenas 7 triunfos y 33 derrotas, con una racha de 23 caídas consecutivas, y un plantel limitado porque la dirigencia priorizó la construcción del estadio Estructuras Pretensa.

Ahora, en cambio, Atenas había regresado a la elite en la temporada 2024-2025 y se había propuesto terminar entre los 12 mejores para meterse en playoffs. Nadie imaginaba que, tres años después de su primer descenso, el gigante volvería a tropezar con la misma piedra.

Errores propios y una paridad que lo condenó

Los factores que explican esta nueva e inesperada caída son múltiples. Por un lado, errores propios: no se armó un equipo para pelear más arriba, sin una figura rutilante como lo fue Leonardo Lema en el campeonato anterior, y se terminó coqueteando con el descenso en un torneo de 19 participantes donde solo uno perdía la categoría.

Por otro lado, condicionantes ajenos: una anormal paridad en la fase regular, en la que Atenas terminó último en un desempate entre cuatro equipos. Con un récord de 13 triunfos y 23 derrotas, igualó con San Lorenzo, Unión de Santa Fe y Platense, pero quedó 18° en la tabla general y se vio obligado a jugar la serie por la permanencia.

En ese contexto, Argentino de Junín, uno de los clubes más pasionales del básquet argentino, volvió a hacer valer su oficio para sobrevivir en el barro. Por tercer año consecutivo evitó el descenso a través de la promoción y lo celebró con su gente hasta altas horas de la madrugada.

Un golpe más duro que en 2023

Al trazar paralelismos con el descenso de 2023, la primera conclusión es que esta vez el impacto es mucho más fuerte. En aquella campaña, Atenas ya venía acostumbrado a pelear por la permanencia y ese rodaje le daba un plus en los momentos decisivos.

Antes de perder la serie con San Lorenzo por 3-2 que marcó su primer descenso, el club del barrio General Bustos había disputado el playout en dos oportunidades y había ganado, ante Quilmes de Mar del Plata y Bahía Basket. Desde que se instauró el sistema en la temporada 2015-2016, el Griego jugó 4 series por la permanencia en 10 ediciones, con dos triunfos y dos caídas.

Esta vez, sin embargo, el mazazo llegó cuando el escenario parecía mucho más favorable. Argentino venía de una campaña pésima, con apenas 7 victorias en 36 partidos y 29 derrotas, varias de ellas con marcadores muy abultados. Además, hasta semanas antes del inicio de la Liga Nacional su continuidad estuvo en duda por problemas económicos.

Un rival que se preparó para sufrir

El Turco juninense atravesó la temporada con continuos cambios de jugadores y entrenadores: utilizó 24 basquetbolistas y recién con el cuarto DT, Adrián Capelli, encontró el rumbo. Desde mucho antes de terminar la fase regular, sabía que su pelea sería por no descender y se preparó específicamente para ese escenario.

Atenas, en contrapartida, apuntaba a otra cosa. Tras su regreso a la LNB en 2024-2025, había logrado meterse en playoffs y el objetivo era repetir. Sin embargo, no encontró el rumbo con ninguno de los tres entrenadores que tuvo en la temporada: Gustavo Peirone, Mario Milanesio (interino) y José Luis Pisani.

El cuádruple empate con San Lorenzo, Unión y Platense lo dejó en el peor lugar posible. De soñar con la postemporada, pasó a tener que cambiar el chip de golpe para jugarse la permanencia, con toda la presión que implica defender la camiseta más pesada del básquet argentino.

Balbi, la pieza que cambió la historia

En la previa, la situación no parecía alarmante para el Griego. Enfrente estaba un rival sin grandes figuras, con más limitaciones que virtudes, que había sufrido todo el campeonato y al que Atenas había derrotado con claridad en la fase regular: 84-66 en Junín y 109-71 en Córdoba. Además, contaba con la ventaja de localía, un factor determinante en el básquet argentino, sobre todo ante una hinchada tan ruidosa como la de Argentino en el Fortín de las Morochas.

Pero hubo un hecho clave que cambió el escenario: Argentino contrató a Franco Balbi para reemplazar al lesionado Jeremías Frontera. El experimentado base, de sobrada calidad y con grandes batallas en su carrera, volvió al club de su ciudad para ayudarlo y en apenas cuatro partidos se transformó en la bandera de la hazaña.

Atenas, a su vez, subestimó su presencia. Tras el primer juego de la serie, en el que Balbi fue influyente y el Griego ganó 96-93 con un triple agónico de Manuel Buendía, este declaró públicamente que su rival no era Michael Jordan y que lo iban a defender como a cualquier otro oponente.

Balbi respondió en la cancha: fue figura en el triunfo 84-78 de Argentino como visitante en el segundo partido y luego guio a los suyos a la salvación con otros dos éxitos en Junín, 61-53 y 88-77. Si se hubiera entregado un premio al MVP de la serie, no habría dudas de que le habría correspondido.

Presión, falta de claridad y una moneda que siempre cayó del otro lado

El Griego nunca se sintió cómodo en la serie, ni siquiera después de ganar el primer encuentro. Los jugadores cargaron con la presión de tener que salvar la categoría de un club legendario y, a medida que Argentino y Balbi crecían, el equipo de Pisani se fue apagando.

Atenas luchó hasta el final, porque no se entregó antes de que el desenlace fuera irreversible. Sin embargo, la falta de claridad para tomar decisiones en los cierres de cada juego hizo que la moneda, salvo en el debut, cayera siempre del lado del más débil, habituado a sufrir y a moverse en el barro de la permanencia.

Un gigante con números de leyenda

Según datos de la Liga Nacional, desde su debut hasta su primer descenso en 2023, Atenas disputó 1858 partidos en la LNB, con 1141 victorias y 717 derrotas, para una efectividad del 61,4%, altísima en un deporte en el que siempre hay un ganador y un perdedor.

En playoffs, sus estadísticas son todavía más impactantes: 315 encuentros, con 196 triunfos y 119 caídas. Además, fue campeón de la Liga Nacional en 9 oportunidades: 1987, 1988, 1990, 1991/92, 1997/98, 1998/99, 2001/02, 2002/03 y 2008/09.

La camiseta de Atenas fue honrada por figuras emblemáticas como Héctor Pichi Campana, Marcelo Milanesio, Germán Filloy, Leonardo Gutiérrez, Leandro Palladino, Carlos Cerutti, Fabricio Oberto, Diego Osella, Walter Herrmann, Juan Espil y Bruno Lábaque, entre muchos otros.

Es el mismo club que ganó el Campeonato Panamericano de 1996 y estuvo a un triunfo de enfrentar a los Chicago Bulls de Michael Jordan en el McDonalds Championship de 1997; que se consagró tres veces en la Liga Sudamericana de Clubes y que acumuló una decena de trofeos en certámenes de media temporada. En definitiva, el más grande del básquet nacional.

Un regreso al barro que ya conoce

Con este nuevo descenso, Atenas volverá a jugar en el ex TNA, hoy Liga Argentina. La historia reciente no lo avala, pero el peso de su nombre y de su trayectoria lo seguirá acompañando en la segunda categoría.

Se vienen meses de informaciones cruzadas y rumores de cara a la temporada 2026-2027. Y en esa conversación, otra vez, el máximo ganador de la historia no estará en el lote de la elite.

El Griego regresó inesperadamente a la Liga Argentina y tendrá que embarrarse, una vez más, en la compleja segunda división para intentar volver al torneo que lo vio ser el que más veces compitió, el que más ganó y el que lo catapultó a la cima del básquetbol nacional. Esta vez, al menos, tiene una ventaja: ya conoce la textura del lodo.

Cuestion Entrerriana Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Cuestion Entrerriana y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026