Contacto

Volver a la portada
Deportes,Edición impresa
El dia La Plata 13/05/2026 05:11 6 min de lectura

Camisetas outlet que quedaron en la historia

Carlos Bilardo las mandó a comprar para no usar las originales que pesaban mucho. La Selección derrotó a Alemania en Cuartos

Camisetas outlet que quedaron en la historia
Foto: El dia La Plata

Carlos Bilardo las mandó a comprar para no usar las originales que pesaban mucho. La Selección derrotó a Alemania en Cuartos

Hablar del Mundial de México 1986 es entrar en el terreno de la mitología. Sin embargo, detrás de la épica del Estadio Azteca existe una historia de urgencia y picardía criolla que ocurrió apenas 48 horas antes de que Argentina e Inglaterra se enfrentaran por los cuartos de final.

Se trata de la historia de las camisetas azules con números plateados, una prenda que nació en una tienda de deportes de barrio y terminó convirtiéndose en la reliquia más cara de la historia del deporte.

Fiel a su obsesión por el detalle, Carlos Bilardo solicitó una innovación técnica antes de partir hacia México: una indumentaria más liviana que evitara que el sudor pesara en el cuerpo de los jugadores. El objetivo era mitigar el impacto de la altura y el calor extremo. Si bien la marca accedió e implementó la tecnología Air-Tech surgió un inconveniente logístico: la mejora solo se aplicó a la camiseta titular.

Tras superar la fase de grupos con la clásica albiceleste ante Corea del Sur, Italia y Bulgaria, el verdadero dilema textil surgió en los octavos de final. Argentina se impuso a Uruguay por 1-0 con un grito de Pedro Pablo Pasculli a los 42 minutos del primer tiempo. Aquella tarde, bajo un diluvio torrencial, la Selección vistió su indumentaria suplente. Si bien el piqué de algodón de las camisetas era elegante, tuvo un inconveniente: al empaparse, las prendas duplicaron su peso.

Para el duelo contra Inglaterra, la FIFA determinó que Argentina debía volver a usar el azul. Carlos Salvador Bilardo, el técnico que no dejaba ningún detalle al azar, se plantó ante la utilería: No podemos jugar con esas remeras. Pesan demasiado y el calor de México, a las 12 del mediodía, las hace insoportables. Necesito algo calado.

Bilardo le ordenó al administrativo de la AFA, Rubén Moschella, que saliera a buscar camisetas nuevas. Allí encontró camisetas viejas de la marca que tenían un azul más brillante y la tela calada que buscaba el técnico. Compró las últimas 38 camisetas disponibles. El precio fue de unos 20 dólares cada una. Según declaró, tuvo que llevarlas de inmediato al predio donde estaban concentrados para que Bilardo diera el visto bueno.

Bilardo las examinaba sin decidirse. En ese momento, Diego Armando Maradona entró a la habitación, señaló una de las muestras y sentenció: Qué linda esta remera. Con esta les ganamos.

La transformación de remeras de outlet en la armadura nacional se dio en la madrugada previa al partido. Gracias a la gestión de los empleados del Club América, se convocó a personal de la institución para realizar el trabajo manual.

Los nombres que han quedado registrados en la historia de aquel mundial son los de Lourdes y Maritza, dos empleadas del sector de lavandería y maestranza.

Pasaron toda la noche bajo la supervisión de los utileros de la Selección, entre ellos Tito Benros. Debieron coser los escudos de la AFA que eran antiguos y sin los laureles bordados y planchar los famosos números plateados de fútbol americano. Al no tener una guía láser ni moldes, la colocación fue a ojo, lo que explica por qué en algunas camisetas el 10 de Maradona se ve levemente descentrado respecto a las líneas de la tela.

Moschella no consiguió números blancos de tela. Lo único que encontró en cantidad suficiente fueron unos números de color gris satinado, fabricados originalmente para uniformes de fútbol americano. Eran brillantes y de un material sintético que se fijaba con calor.

Con esas camisetas de 20 dólares, compradas de apuro , Maradona marcó los dos goles más famosos de la historia: la Mano de Dios y el Gol del Siglo. Al finalizar el encuentro, el defensor inglés Steve Hodge intercambió su camiseta con Diego.

Durante 36 años, el inglés fue el custodio de la armadura de Diego, soportando incluso críticas de sus compatriotas. Siempre relató que el intercambio no fue planeado. Lo miré a los ojos, le tiré de mi camiseta como señal de intercambio y él asintió. No nos dijimos ni una palabra.

Durante años, recibió ofertas privadas de coleccionistas de todo el mundo. Su respuesta siempre fue un no rotundo.

Pero, ¿por qué decidió subastarla? La decisión de llevarla a Sothebys en mayo de 2022 sorprendió a muchos, pero dio razones claras que mezclan lo generoso con lo práctico.

Tras la muerte de Diego, el valor de sus objetos se disparó. Hodge sintió que, después de 36 años siendo el dueño, era el momento de que la prenda pasara a otras manos o a una institución.

Hodge explicó que ser el dueño de un objeto de casi 10 millones de dólares generaba una presión y una responsabilidad de seguridad que ya no quería cargar. Entendió que el dinero de la subasta aseguraba el futuro económico de toda su familia por generaciones.

Cuando la familia de Diego aseguró que Hodge tenía la del primer tiempo (y no la de los goles), el inglés se mantuvo firme. Sothebys respaldó su versión con el estudio de photomatching . Hodge simplemente declaró que él sabía perfectamente lo que tenía y que la evidencia fotográfica hablaba por sí sola.

Sothebys no solo actuó como vendedor, sino como un tribunal de legitimidad. Ante la polémica lanzada por la familia de Maradona (quienes afirmaban que Hodge tenía la del primer tiempo), la casa de subastas invirtió en un proceso de Photomatching: contrataron a expertos externos (como la firma Resolution Photomatching) para comparar cada píxel de las fotos del partido con la prenda física.

Lograron demostrar que las irregularidades en el bordado del escudo (hecho a mano esa noche) y la alineación de los números plateados coincidían exactamente con los momentos del segundo tiempo y el festejo del Gol del Siglo.

Al final, la jugada le salió perfecta: la camiseta se vendió por 9.28 millones de dólares, transformando aquel intercambio silencioso en el túnel del Azteca en el negocio más grande de la historia del fútbol.

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS

por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.

© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.

Bienvenido

Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com

Bienvenido

DATOS PERSONALES

Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

El dia La Plata Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por El dia La Plata y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026