Ser "insoportables" vende para el Mundial: una publicidad metió un golazo al ángulo
En lugar de apelar a la emoción clásica de los comerciales mundialistas, la marca más famosa de fernet no tiró la pelota a la tribuna. Eligió abrazar el ra
La llegada de cada Campeonato Mundial de Futbol suele provocar momentos de extrema creatividad en el universo publicitario de nuestro país. Asi, en los últimos días aparecieron marcas multinacionales que contrataron a Lionel Scaloni, Enrique Macaya Márquez y hasta Mirtha Legrando. Mientras tanto otras pelearon por tener derechos a grandes sorteos. Sin embargo, la marca del fernet más famoso rompió todos los moldes, se respaldó en los comentarios de redes sociales, en la coincidencia de cuánta repulsión genera en otras hinchadas la "pasión" expresada por los argentinos y usó esa característica de insoportables para obtener su propia campaña sin apelar a "famosos" de elevado cachet.
Los autores del spot reconocieron que empezaron a ver videos y tweets de gente de todo el mundo unida por un mismo deseo: que Argentina no vuelva a ganar porque -claramente- nuestros hinchas se pusieron "muy intensos" y así encontraron un vínculo muy fuerte con la marca. Ellos son Ivana Paricollo y Lucas Frigerio, directores creativos de Zurda Agency.
Ellos, dichos en términos futboleros, hicieron algo que en publicidad suele ser más difícil que pegarle al ángulo desde mitad de cancha: entendieron el clima cultural antes que el mercado. En vez de contratar una batería de estrellas carísimas para decir que el fútbol une a los pueblos y emociona a las familias, decidió abrazar directamente el reproche internacional. Tomó la acusación de "insoportables", la puso frente a cámara y la convirtió en bandera nacional.
El movimiento tuvo algo de gambeta callejera y mucho de picardía criolla. Mientras otras campañas mundialistas volvieron a recorrer el catálogo emocional de siempre, ellos eligieron meterse en el barro de internet. En el territorio donde viven las cargadas, los clips virales, los streamers futboleros y las discusiones eternas sobre quién "la tiene más grande".
Por eso el comercial no necesitó a Messi levantando una botella ni a un relator gritando desaforado. Eso sí, algunos de los rostros corresponden a figuras de los generadores de contenidos en redes sociales que se convirtieron en "villanos queribles" para el público argentino.
Sin dudas que la gran apuesta fue, además, que en lugar de desmentir el estereotipo argentino, lo reivindicó con orgullo. "Sí, somos insoportables", parece decir el spot, "...y queremos cuatro años más". La frase funciona porque convierte la crítica ajena en combustible de identidad futbolera.
El resultado fue profundamente argentino. Aunque haya un rasgo cultural muy diseminado en el mundo de "aborrecer" el gen argentino, puertas adentro sabemos que sabemos reírnos (y a carcajadas a veces) de nosotros mismos. De tal manera, que esta bebida apostó a que la soberbia futbolera argentina, en las dosis cuidadas, puede multiplicar consumidores.
Finalmente, se debe reconocer el giro de humor satírico e irónico, típico de estas latitudes porque todo se resume en una frase: "Perdón Francia, Brasil, Inglaterra, Chile, Colombia, Holanda, España, México queremos ir otra locura de esas que duran cuatro años".