Fuerte denuncia de la Liga Cordobesa contra la AFA: acusó violación de su autonomía y rompió con Pablo Toviggino
El histórico dirigente Emeterio Farías presentó la renuncia a su cargo en el Consejo Federal.
El fútbol argentino sumó un nuevo capítulo de tensión. Emeterio Farías, referente de la Liga Cordobesa de Fútbol, presentó su renuncia indeclinable como vocal titular del Consejo Federal de la AFA y dejó al descubierto la grieta entre el poder central y las ligas del interior.
La decisión de Farías llegó tras un fuerte cruce con la conducción nacional, encabezada por Pablo Toviggino, mano derecha de Claudio Tapia. El detonante fue la polémica licencia otorgada a Argentino Peñarol para participar en el Torneo Regional Federal Amateur, una invitación que, según la dirigencia cordobesa, ignoró los criterios de clasificación deportiva y la autonomía de la liga local.
El conflicto que rompió la relación
Todo estalló cuando el Consejo Federal, presidido por Toviggino, habilitó a Argentino Peñarol a jugar el torneo regional, a pesar de que el club no había conseguido la plaza en la cancha. Desde la Liga Cordobesa denunciaron que la medida pasó por encima de la autoridad local y fue tomada sin consultar a los dirigentes de la provincia.
Farías hizo un contundente descargo: No puedo permitir que a la Liga se la lleven por delante. Yo vengo de la era de Julio Grondona; siempre se respetó a la Liga. Si no se gana la plaza en la cancha, no corresponde participar por vía administrativa.
Según Farías, la invitación a Peñarol respondió a un pedido político canalizado a través de otras estructuras del fútbol provincial. Para el dirigente, esto significó priorizar intereses externos por sobre el reglamento y el mérito deportivo, lo que aceleró su salida de la estructura oficialista.
En su carta de renuncia, dirigida a Toviggino, Farías fue categórico: Se ha vulnerado la autoridad y la autonomía de la Liga Cordobesa de Fútbol, principios que el propio Consejo Federal debe garantizar según su normativa vigente.
Aceptar esta imposición sentaría un precedente peligroso para todas las Ligas del país, donde el mérito deportivo y la organización local quedarían supeditadas a decisiones administrativas externas, advirtió Farías en el texto.