Para volver a ser competitivo el PJ tiene que dar señales de que no se va a volver a robar un presupuesto, expresó Rossi - Confirmado
El intendente de Santa Elena lanzó duras críticas a la conducción actual del peronismo entrerriano. Exigió una propuesta de gobierno sin la presencia de figuras como Rodríguez Signes y Lara, apuntando a recuperar la moral y la credibilidad del partid
El intendente de Santa Elena lanzó duras críticas a la conducción actual del peronismo entrerriano. Exigió una propuesta de gobierno sin la presencia de figuras como Rodríguez Signes y Lara, apuntando a recuperar la moral y la credibilidad del partido.
En una entrevista que promete sacudir los cimientos del peronismo provincial, el intendente de Santa Elena y ex vicegobernador, Domingo Daniel Rossi, volvió a poner sobre la mesa una discusión que muchos dirigentes prefieren evitar. Con un discurso frontal, Rossi aseguró que el PJ no podrá recuperar la confianza de la sociedad si no realiza una autocrítica profunda y se despega de las sombras de corrupción que marcaron gestiones pasadas.
Una purga necesaria: nombres propios y prácticas truchas
Rossi fue tajante al señalar que cualquier proyecto político que pretenda ser alternativa de gobierno debe prescindir de ciertos nombres asociados a la actual estructura de poder. En diálogo con el medio Ricardo David, el jefe comunal sostuvo que se debe construir una propuesta sin Lara y sin Rodríguez Signes.
Para el intendente, el peronismo debe dar señales inequívocas de transparencia para combatir la percepción social de que el partido es sinónimo de irregularidades. En ese sentido, advirtió que la ciudadanía teme el regreso de esquemas de corrupción como los contratos truchos, créditos truchos y subsidios truchos, prácticas que, según su visión, han vaciado de contenido moral al movimiento.
Gestión frente a la persecución judicial
El análisis de Rossi no solo se limita a lo partidario. El dirigente vinculó su postura crítica con la situación que atraviesa en su distrito, donde asegura ser víctima de operaciones políticas y expedientes armados. Sin embargo, contrapuso estos ataques con la realidad de su gestión en Santa Elena:
- Transformación urbana: Una ciudad que luce más ordenada y con una identidad recuperada.
- Obras públicas: Sostenimiento de la infraestructura pese al contexto adverso.
- Impulso turístico: La consolidación de la localidad como un destino elegido en la provincia.
El costo de ser una voz incómoda
Desde el entorno del intendente señalan que su capacidad para decir en voz alta lo que muchos callan en privado es lo que genera malestar en la cúpula partidaria. Rossi se planta como un dirigente difícil de disciplinar que, lejos de retirarse, utiliza su gestión como escudo y bandera.
El problema no se resuelve con una lista armada entre pocos o con acuerdos de cúpula, sentenció, dejando en claro que el camino hacia la competitividad electoral del PJ entrerriano pasa necesariamente por una apertura hacia el territorio y, fundamentalmente, por un compromiso ético que hoy, según Rossi, está en duda.