No tires las mandarinas con moho: cómo se las convierte en un poderoso aliado del hogar
Las frutas con hongos pueden transformarse en un insecticida casero muy efectivo contra ciertas especies de hormigas que suelen invadir jardines, patios y balcones.
Cuando una mandarina empieza a llenarse de moho verdoso o azulado, la reacción más común es tirarla a la basura inmediatamente. Sin embargo, lo que muy pocas personas saben es que esa fruta en descomposición puede convertirse en un inesperado aliado del hogar para combatir uno de los problemas más molestos del jardín: las hormigas cortadoras.
Aunque existen decenas de insecticidas químicos para eliminarlas, muchos especialistas y aficionados a la jardinería recomiendan primero probar métodos más naturales y menos agresivos. Y entre los remedios caseros que más circularon en los últimos años aparece uno tan simple como llamativo: usar el moho de las mandarinas para alterar el funcionamiento interno del hormiguero.
Por qué el moho de las mandarinas puede afectar a las hormigas
La clave de este truco está en entender cómo viven ciertas especies de hormigas, especialmente las cortadoras de hojas, como las del género Atta y Acromyrmex.
A diferencia de otras hormigas domésticas, estas no comen directamente las hojas que transportan. En realidad, las utilizan para cultivar un hongo interno del que luego se alimenta toda la colonia.
Ahí es donde entra en juego el moho de las mandarinas.
Cuando la fruta se descompone, desarrolla hongos como el Penicillium, que puede interferir en el delicado equilibrio del cultivo que mantienen las hormigas dentro del hormiguero. Si los insectos trasladan restos contaminados hacia el interior, ese moho puede afectar el sistema de alimentación de la colonia y provocar que disminuya su actividad o incluso abandonen el lugar.
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Cómo preparar este insecticida casero con mandarinas
El procedimiento es simple y muchas personas lo utilizan en jardines o patios para intentar controlar hormigueros sin recurrir a venenos industriales.
Paso a paso
- Dejar una mandarina en un recipiente húmedo hasta que aparezca bastante moho.
- Triturar la fruta junto con parte de la cáscara.
- Agregar un poco de agua tibia y azúcar para atraer a las hormigas.
- Algunas personas también suman pan viejo o avena para potenciar la fermentación.
Después, la mezcla debe colocarse cerca de:
- caminos de hormigas;
- entradas del hormiguero;
- zonas donde haya mayor actividad.
Los especialistas recomiendan hacerlo preferentemente durante la tarde o la noche, cuando las hormigas suelen estar más activas.
Aunque este método casero ganó popularidad, es importante aclarar que no sirve para cualquier especie.
El truco funciona principalmente contra las hormigas cortadoras porque dependen de un cultivo de hongos para sobrevivir. En cambio, las hormigas domésticas comunes, como las pequeñas negras que suelen aparecer en cocinas, no reaccionan de la misma manera.
Por eso, los resultados pueden variar según el tipo de plaga y el tamaño del hormiguero.
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Otros trucos caseros para ahuyentar a las hormigas de casa
Además del moho de las mandarinas, existen varios métodos naturales que muchas personas utilizan para evitar invasiones dentro de casa.
Vinagre blanco
Uno de los más conocidos. Mezclado con agua y aplicado sobre pisos o mesadas, ayuda a eliminar los rastros químicos que usan las hormigas para orientarse.
Laurel y cáscaras de limón
Sus aromas intensos suelen resultar molestos para algunos insectos y pueden colocarse en:
- alacenas;
- ventanas;
- rincones de cocina;
- entradas de balcones.
Café, canela y pimienta
También son utilizados como barreras naturales cerca de grietas o pequeños accesos por donde ingresan las hormigas.
Más allá de cualquier remedio casero, los especialistas coinciden en que el factor más importante para evitar plagas sigue siendo la limpieza cotidiana.
Mantener:
- recipientes cerrados;
- superficies sin restos de comida;
- pisos secos;
- y rincones ventilados
reduce muchísimo las posibilidades de que las hormigas encuentren alimento o refugio dentro del hogar.