La Fiesta Nacional del Surubí: una celebración del doble discurso de una sociedad quebrada
Amamos nuestros ríos, nuestros arroyos, nuestros humedalesal menos eso es lo que manifestamos en nuestros edulcorados poemas, canciones y relatos con los que presuntamente les rendimos homenaje. Sin embargo, la realidad es que los usamos como una gr
Ahora hablemos de los surubíes cuya existencia decimos celebrar. Este año las capturas en el evento a manos de los 4.200 pescadores inscriptos[ii] rondaron apenas un centenar, una cifra más que alarmante que habla del agotamiento terminal del ecosistema en cuanto a la permanencia de especies ictícolas. De ese centenar la gran mayoría ya no dan la talla y, se supone, que los pescadores que aman la naturaleza los devuelven al agua donde la mayoría no sobreviven por el stress y los daños que les provocan los instrumentos de pesca.
Pero a nadie le importan estas cifras, de hecho, en este momento de la civilización, los líderes globales proclaman a los cuatro vientos que la ecología es una cuestión de individuos con problemas de identidad sexual y solteronas insatisfechas; que la naturaleza está ahí para que la explotemos y la destruyamos, total alcanza para todos y para siempre.
LAS RAZONES ECONÓMICAS DE LA FIESTA
Los números del evento sirven para explicar, una vez más, que la codicia es la verdadera explicación de las circunstancias detrás de estas celebraciones. Este año, la inscripción por pescador costó $ 700.000[iii].- al contado (financiada más), o sea que los 4.200 inscriptos dejaron en manos de los organizadores $ 2.940.000.000.- (dos mil novecientos cuarenta millones) solo en concepto de inscripciones. A eso hay que sumarle los gastos en comidas, vituallas, enseres de pesca, alojamiento, combustible, traslados y demás; lo que ya sabemos. ¿Va quedando claro el tema? Como bien lo aclara el nombre de la lancha que ilustra la nota, todo es una joda. Una joda en la que nos estamos consumiendo en una generación, lo que nos queda de naturaleza y vida en el planeta
¿Y después? Después, como cantaba Virgilio Espósito[iv]: ¡Que importa del después!
A llorar al campito.
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[i] https://agua.org.mx/biblioteca/contaminacion-del-agua-por-petroleo/
[ii] https://www.fundavida.org.ar/web2.0/brutal-celebracion-la-fiesta-nacional-del-surubi/
[iii] https://www.goyasurubi.com/index/index.php/1492-se-abrieron-las-inscripciones-para-la-fiesta-nacional-del-surubi-2026
[iv] https://www.youtube.com/watch?v=330jCrz30Cw