YPF y las petroleras definen si esta semana vuelven a aumentar los combustibles
El viernes vence el plazo del acuerdo de amortiguación de precios. Este lunes mantendrán una reunión para analizar si trasladan la suba internacional del pe
Este lunes, YPF mantendrá una reunión con las principales petroleras para definir si aplica una nueva suba en los combustibles luego de mantener congelados los precios de naftas y gasoil durante 45 días, en medio del fuerte aumento internacional del petróleo por la guerra en Medio Oriente y la reciente actualización impositiva dispuesta por el Gobierno nacional.
La principal incógnita gira en torno al porcentaje final del ajuste y la velocidad con la que podría trasladarse el atraso acumulado durante las últimas semanas.
El esquema de contención de precios, conocido como "buffer", fue impulsado por la petrolera nacional que preside Horacio Marín a comienzos de abril para evitar que la volatilidad del crudo impactara de forma inmediata en los surtidores. La medida fue acompañada por otras compañías como Shell, Axion y Puma, con el objetivo de contener la inflación y frenar la caída del consumo.
Durante la vigencia del acuerdo, los refinadores compraban petróleo tomando como referencia el valor de marzo de 2026, cercano a los 70 dólares por barril, aunque el Brent llegó a superar los 120 dólares en los momentos de mayor tensión internacional. Actualmente, el Brent ronda los 101 dólares y el WTI se ubica cerca de los 95, tras una baja provocada por negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
A esta presión se suma la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, oficializada por el Gobierno el 30 de abril y vigente desde el 1 de mayo. Según estimaciones privadas, ese ajuste representa una suba de más de 11 pesos por litro solo por carga tributaria, aunque su traslado al precio final depende de la decisión de cada petrolera.
Actualmente, llenar un tanque ya supera los $100.000 en gran parte del país, lo que impacta de lleno en consumidores particulares, transporte y actividades productivas.
Además, la demanda interna de combustibles mostró una caída en marzo. Según datos del sector, las ventas totales bajaron 1,8% interanual y la nafta súper registró una retracción del 4,1%, reflejando la pérdida de poder adquisitivo y una menor utilización de vehículos.
Desde YPF sostienen que el objetivo del "buffer" fue dar previsibilidad frente a la volatilidad global, pero el vencimiento del esquema obliga ahora a redefinir la política tarifaria. Las petroleras deberán decidir en las próximas horas si absorben parte del impacto o si trasladan plenamente el nuevo escenario internacional a los surtidores.