Con 1,62 g/l de alcohol: chocó a un motociclista y pudo causar una tragedia
En el mediodía de este domingo, un siniestro vial ocurrido en la intersección de avenida Presidente Illia y Paula Albarracín de Sarmiento dejó en evidencia una conducta al volante de extrema peligrosidad. Un hombre de 42 años, que conducía un Mini Cooper con 1,62 gramos de alcohol por litro de sangre, colisionó contra un motovehículo utilizado para reparto, cuyo conductor terminó hospitalizado.
De acuerdo a la información oficial a la que accedió Diario El Enfoque, el automóvil circulaba en sentido oeste-este, mientras que la moto lo hacía en dirección contraria. El impacto se produjo sobre la arteria norte y fue de tal magnitud que ambos rodados terminaron su recorrido sobre el cordón, afectando además a una camioneta Ford F-100 que se encontraba estacionada.
El conductor del motovehículo fue trasladado al hospital y, en principio, presenta lesiones de carácter leve. No obstante, siempre existe la posibilidad de complicaciones posteriores en este tipo de episodios, más allá de los daños materiales.
Un nivel de alcohol incompatible con la conducción
El dato más alarmante del hecho es el resultado del test de alcoholemia: 1,62 g/l, más de tres veces por encima del límite permitido para conductores particulares en Argentina.
Ese nivel de alcohol en sangre no es menor. Según parámetros médicos, implica:
- Disminución severa de los reflejos
- Pérdida de coordinación motora
- Alteración del juicio y la percepción del riesgo
- Visión borrosa o doble
- Alto grado de desinhibición y conducta temeraria
En ese estado, la conducción se vuelve altamente riesgosa, con una probabilidad elevada de provocar siniestros graves o fatales.
Un resultado que pudo ser mucho peor
Aunque el motomandado resultó con lesiones leves, el episodio deja una advertencia clara: las consecuencias pudieron ser trágicas. La diferencia entre un susto y una muerte muchas veces depende de segundos, velocidades o simples circunstancias fortuitas.
En el lugar intervino personal de Comisaría Séptima y agentes de tránsito, quienes procedieron a la retención del vehículo y de la licencia del conductor alcoholizado, quedando supeditado a las actuaciones correspondientes.