Contacto

Volver a la portada
Provinciales
La Calle 16/04/2026 11:12 2 min de lectura

El gobierno desguazó el INTI: dejó sin control la calidad de alimentos, agua y materiales de construcción

Mediante la Resolución 42/2026 publicada en el Boletín Oficial, el gobierno de Javier Milei dispuso el cese de los servicios de control de calidad y seguridad que el INTI prestaba en 1.004 áreas productivas, transfiriendo de hecho la supervisión a las propias empresas privadas.

La medida, firmada por el presidente del organismo Miguel Ángel Romero y los vicepresidentes Ezequiel Capelli y Juan Pablo Intelisano, pone fin a casi siete décadas de controles científicos y tecnológicos sobre sectores estratégicos como alimentos, bebidas, calidad del agua, materiales de construcción, control del fuego, transporte, industria automotriz, electricidad, electrónica, software, química, metal y materiales de salud.

Solo en el área de alimentación, el INTI dejará de realizar análisis químicos, fisicoquímicos y sensoriales a vitaminas, grasas, aceites, azúcares, alcoholes, carbohidratos, proteínas, carnes, lácteos, cereales, edulcorantes, antioxidantes y bebidas. También cesarán los controles microbiológicos que detectaban la presencia de patógenos como salmonella y escherichia coli, así como la supervisión de envases plásticos en contacto con alimentos. La calidad del agua y los efluentes industriales tampoco serán monitoreados por el Estado.

Los considerandos de la resolución argumentan que «la evolución de las capacidades tecnológicas del sector privado» hace innecesaria la intervención estatal y que los controles oficiales «pueden derivar en distorsiones del mercado, afectando la libre competencia y desincentivando la inversión privada». En otras palabras, el gobierno confía en que las empresas se autocontrolarán.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida en redes sociales y justificó el desguace con un argumento que revela la lógica del oficialismo: «El INTI ofrecía servicios a un precio muy bajo, lo cual quiere decir que era el contribuyente el que financiaba estos servicios. En otras palabras, el servicio era un subsidio a ciertas empresas financiados por todos nosotros». Para el funcionario, que el Estado garantice que los alimentos no estén contaminados o que los materiales de construcción no se derrumben es un subsidio indebido.

La resolución establece que los convenios y compromisos contractuales vigentes se cumplirán hasta su finalización, pero el cese definitivo de las funciones de control ya está decidido. A partir de ahora, la seguridad de lo que comen, beben y usan los argentinos quedará librada a la buena voluntad de quienes producen y comercializan esos bienes. El Estado se retira y el mercado, con sus propias reglas, ocupará su lugar. Los consumidores, mientras tanto, quedan desprotegidos.

La Calle Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por La Calle y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026