Con 78 mil pesos no se vive: protesta en Paraná contra el hambre y el recorte de programas sociales
| Organizaciones sociales y gremiales marcharon a Desarrollo Humano para exigir emergencia alimentaria y la...
La capital entrerriana fue este martes escenario de una movilización de organizaciones sociales y gremiales que rechazaron la decisión del Gobierno nacional de eliminar el programa Volver al Trabajo y advirtieron que con 78 mil pesos no se vive.
La jornada de lucha unió a sectores de la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la Corriente Clasista Combativa (CCC), el Polo Obrero, Libres del Sur, el MST Teresa Vive y sindicatos como ATE y Sitradu.
La movilización culminó con la entrega de un petitorio ante el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia, donde exigieron la declaración de la emergencia alimentaria y la restitución de los recursos recortados.
El impacto en los barrios y la pérdida de ingresos
El reclamo central giró en torno a la pérdida del ingreso de $78.000, que percibían más de 20.000 entrerrianos a través del programa ahora eliminado.
Los oradores coincidieron en que este monto, aunque insuficiente para cubrir la canasta básica, representaba el único sostén para miles de familias que sostienen merenderos y cooperativas de trabajo en los barrios populares.
La dirigente de la UTEP, Tamara Berales, fue la encargada de abrir y cerrar el acto y subrayó la firmeza de la protesta: A pesar de las diferencias, tenemos bien en claro que el salario de la economía popular no se toca. Esto afecta a todo el país y hay que defenderlo como lo hicimos cuando lo conquistamos hace 10 años, remarcó.
Además, alertó sobre la ausencia del Estado en las periferias: En nuestro barrio está avanzando la narcoestructura; no está el Estado, sino el transa dándole laburo a nuestros gurises, advirtió.
Con las heladeras vacías no hay paz
Por su parte, una referente de la Corriente Clasista Combativa (CCC) relató la crisis que atraviesan las unidades productivas: La producción se vino abajo porque ingresan productos importados. En nuestra fábrica de ropa de trabajo tuvimos que dejar de alquilar el local e ir a un lugar más precario. El gobierno nos trata de vagos, pero nos sacó el financiamiento y nos cercan con la inflación, denunció.
Desde el Polo Obrero, la crítica apuntó a la falta de respuestas de la gestión provincial ante el recorte nacional: Queremos mostrarle a este gobierno provincial que si se cae algo nacional, él tiene que defender a los compañeros. Si hoy les dan una pala o una máquina de coser, van a seguir laburando mientras tengan brazos y piernas, plantearon.
En esa línea, la representante del MST Teresa Vive calificó el ataque como criminal y se preguntó: ¿Quién vive con 78.000 pesos? Les sacan esos mangos que servían para el gas, para la SUBE o para comprar algo en la librería y mandar los chicos a la escuela. Plata hay, porque lo que se paga al FMI equivale a miles de programas con aumento, sentenció.
Unidad obrera, universitaria y advertencia por la calle
La jornada contó con el respaldo de sectores sindicales que llamaron a la unidad de clase. El titular de ATE Entre Ríos, Oscar Muntes, expresó: No pensamos ver gente revolviendo los tachos de basura. Se triplicó la gente en situación de calle. Los gobiernos provinciales y municipales tienen que estar del lado del pueblo y no de las grandes corporaciones, reclamó.
Asimismo, Sofía Cáceres Sforza, dirigente de Sitradu, vinculó el ajuste en los barrios con el desfinanciamiento de las universidades: Este gobierno nacional y provincial viene por todos los trabajadores. Quieren desarmar la ciencia, la salud y los barrios, pero acá estamos resistiendo en unidad y acción, sostuvo.
El petitorio a Desarrollo Humano y los próximos pasos
Al finalizar la movilización, se dio lectura a un petitorio dirigido a la ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, en el que se exige una audiencia urgente con las autoridades provinciales y la restitución inmediata de los programas sociales.
Entre los puntos centrales también reclamaron la prórroga de la Ley de Emergencia Alimentaria, el reconocimiento objetivo para los trabajadores de la economía popular y mayor inversión en obras y en el fortalecimiento de las unidades productivas.
Las organizaciones advirtieron que, de no obtener respuestas, las medidas de fuerza se profundizarán, asegurando que el camino es la calle frente a un ajuste que consideran insostenible para el tejido social de Entre Ríos.