Receta de guiso de porotos negros, rápida y fácil
La mezcla de sabor casero y practicidad resiste el paso del tiempo en cocinas donde se privilegia lo auténtico
El guiso de porotos negros es una de esas recetas que se transmiten de generación en generación en muchas familias argentinas, especialmente en las regiones del Litoral y el NOA, donde esta preparación forma parte de la vida cotidiana.
En la memoria colectiva, este plato aparece ligado a las mesas largas en invierno, al perfume que sale de la olla y a la sensación de haber comido algo que reconforta de verdad.
El poroto negro es una legumbre de alto valor nutricional: aporta proteínas, hierro, fibra y energía. Por eso, el guiso que lo tiene como base suele estar presente cuando se busca una comida que rinda, alimente y sea fácil de preparar con lo que hay a mano. Se lo asocia tanto a las ollas campesinas como a los menús de estudiantes y a las cocinas familiares que saben aprovechar los ingredientes locales.
Este guiso se adapta según lo que se tenga disponible. Puede sumar carne de vaca, chorizo colorado, panceta, o ser completamente vegetariano. En las provincias del Litoral, es común que se sirva en grandes cazuelas en encuentros comunitarios, fiestas patronales o reuniones familiares en días fríos. Su sabor se potencia con condimentos como pimentón y ají, y con el agregado de verduras frescas de estación.
En definitiva, el guiso de porotos negros representa la esencia de la cocina argentina de olla: comidas sabrosas, humildes y abundantes, pensadas para compartir. Es ideal para preparar en cantidad, guardar y recalentar, porque cada vez que se sirve, parece ganar en sabor y textura.
Receta de guiso de porotos negros
El guiso de porotos negros consiste en un preparado a base de porotos negros cocidos, verduras y, según la región, algún tipo de carne o embutido. Se cocina todo junto hasta que el caldo espese y los sabores se integren, obteniendo un plato de textura densa y sabor profundo.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 45 minutos
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 30 minutos
Ingredientes
- 400 gr de porotos negros cocidos
- 1 cebolla grande
- 1 morrón (rojo o verde)
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias medianas
- 2 papas medianas
- 2 tomates perita (pueden ser en lata)
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ají molido
- 1 cucharadita de orégano seco
- 2 cucharadas de aceite de girasol o maíz
- Sal y pimienta a gusto
- 500 ml de caldo de verduras o agua
- (Opcional) 200 gr de carne vacuna magra en cubitos o chorizo colorado en rodajas
- (Opcional) 1 taza de zapallo cortado en cubitos
- (Opcional) Cebolla de verdeo y perejil fresco para servir
Cómo hacer guiso de porotos negros, paso a paso
- Rehogar la cebolla y el morrón en el aceite caliente hasta que estén blandos. Sumar el ajo picado y cocinar 1 minuto.
- Incorporar la zanahoria y la papa en cubos pequeños. Saltear unos minutos.
- Si se usa carne, agregarla y dorar bien para sellar los jugos.
- Añadir los tomates picados, el pimentón, el ají molido, el orégano y la hoja de laurel. Cocinar durante 3 minutos.
- Incorporar los porotos negros cocidos y el caldo caliente. Agregar el zapallo si se utiliza.
- Salpimentar. Cocinar a fuego medio con la olla semi-tapada durante 25 a 30 minutos, revolviendo y agregando caldo si hiciera falta para evitar que se pegue.
- Cuando las papas estén tiernas y el guiso espeso, apagar el fuego y rectificar sal y pimienta.
- Dejar reposar 5 minutos antes de servir. Terminar con cebolla de verdeo y perejil fresco picado, si se desea.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde aproximadamente 4 porciones.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 320 kcal
- Grasas: 6 gr
- Carbohidratos: 52 gr
- Proteínas: 13 gr
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
Se conserva en heladera, en recipiente tapado, hasta 3 días. En freezer, hasta 3 meses. Se recomienda recalentar bien antes de consumir.