Cómo hacer mantequilla de maní casera: fácil, económica y mucho más saludable
Con pocos ingredientes y en simples pasos, podés preparar esta pasta nutritiva ideal para sumar a tus comidas diarias.
La mantequilla de maní es un clásico en países como Estados Unidos, donde forma parte de desayunos y meriendas. Aunque en la Argentina no fue tan común durante años, hoy gana cada vez más lugar gracias a su perfil saludable, nutritivo y versátil.
Este alimento, elaborado a base de maní procesado, se destaca por su aporte de proteínas, grasas saludables y fibra, lo que lo convierte en una excelente opción para sumar energía a lo largo del día. Además, hacerla en casa es más fácil de lo que parece y permite evitar conservantes o aditivos innecesarios.
Qué lleva la mantequilla de maní
La base de esta preparación es simple: maní tostado, al que se le pueden agregar ingredientes opcionales para mejorar la textura o el sabor.
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Ingredientes (para 4 porciones)
- 500 g de maní tostado sin sal y sin piel
- 1 pizca de sal (opcional)
- 1 cucharadita de aceite neutro (opcional)
- 1 cucharadita de miel o azúcar (opcional)
Paso a paso para hacer mantequilla de maní
- Colocá el maní en una procesadora o licuadora potente.
- Procesá durante varios minutos, deteniéndote cada tanto para raspar los bordes.
- Primero se formará un polvo, luego una pasta espesa, hasta que finalmente se vuelva cremosa al liberar sus aceites naturales.
- Si la mezcla queda muy seca, agregá un poco de aceite neutro para mejorar la textura.
- Sumá sal o un toque dulce si querés y mezclá bien.
- Guardá en un frasco hermético en la heladera.
Cómo usarla y cuánto dura
La mantequilla de maní casera se puede usar para untar tostadas, preparar salsas, sumar a licuados o incluso como relleno de postres.
Si la conservás en la heladera en un recipiente bien cerrado, puede durar hasta tres semanas en buen estado.