Hallaron un cargamento de aceite de oliva romano de dos mil años en Suiza - TN24
Una operación de arqueología subacuática en Suiza halló en el fondo del lago de Neuchâtel los restos de un cargamento romano procedente de una embarcación naufragada hace aproximadamente dos milenios. La investigación, liderada por la Oficina de Arqu
Una operación de arqueología subacuática en Suiza halló en el fondo del lago de Neuchâtel los restos de un cargamento romano procedente de una embarcación naufragada hace aproximadamente dos milenios. La investigación, liderada por la Oficina de Arqueología Cantonal de Neuchâtel, documentó y recuperado varios objetos sumergidos.
El hallazgo fue posible gracias a una fotografía aérea tomada en noviembre de 2024, en el marco de un monitoreo sanitario de los fondos lacustres y del patrimonio sumergido. Las prospecciones submarinas posteriores confirmaron la magnitud del descubrimiento: se trataba de un naufragio ocurrido entre los años veinte y cincuenta d.C., con un cargamento que permanecía en un estado de conservación excepcional, aunque no se han conservado restos estructurales de la embarcación.
El cargamento rescatado está compuesto principalmente por ánforas de aceite de oliva procedentes de la Península Ibérica y vajilla cerámica local, lo que proporciona información clave sobre las rutas de distribución de productos mediterráneos hacia el interior de Europa. Las ánforas y la vajilla aportan datos directos sobre la producción y el consumo de bienes en la región durante la primera mitad del siglo I.
Características del cargamento
El conjunto recuperado incluye recipientes cerámicos, platos, fuentes, copas y cuencos, vinculados a talleres regionales de la meseta suiza, así como numerosas ánforas importadas desde la Península Ibérica. Los arqueólogos han identificado también herramientas, utensilios y componentes de arnés, entre los que destacan ruedas en excelente estado de conservación, consideradas los únicos ejemplares romanos de este tipo hallados en Suiza.
El proceso de restauración y estabilización está en curso y busca garantizar la preservación a largo plazo y analizar detalladamente cada pieza. Los especialistas subrayan que la intervención preventiva ha sido esencial para evitar daños por erosión, anclajes o posibles actos de expolio, riesgos habituales en sitios arqueológicos sumergidos.