INCREÍBLE: FISCALES DEL MPF EN ENTRE RIOS DEJAN LIBRES EN CUESTIÓN DE HORAS A CRIMINALES PROFUGOS QUE A LA POLICÍA LES LLEVA MESES DE INVESTIGACIÓN PARA ATRAPARLOS - Entre Rios 24
INCREÍBLE: FISCALES DEL MPF EN ENTRE RIOS DEJAN LIBRES EN CUESTIÓN DE HORAS A CRIMINALES PROFUGOS QUE A LA POLICÍA LES LLEVA MESES DE INVESTIGACIÓN PARA ATRAPARLOS En una provincia donde el delito avanza con una velocidad alarmante, hay algo que indi
INCREÍBLE: FISCALES DEL MPF EN ENTRE RIOS DEJAN LIBRES EN CUESTIÓN DE HORAS A CRIMINALES PROFUGOS QUE A LA POLICÍA LES LLEVA MESES DE INVESTIGACIÓN PARA ATRAPARLOS
En una provincia donde el delito avanza con una velocidad alarmante, hay algo que indigna aún más que la inseguridad: el esfuerzo policial que termina en la nada. Meses de inteligencia, seguimientos, recursos humanos y económicos puestos al límite para capturar a prófugos peligrosos ¿para qué? Para que en cuestión de horas queden nuevamente en libertad por decisión de fiscales del Ministerio Público Fiscal.
El patrón empieza a repetirse con una frecuencia que ya no puede ser considerada casual. Detenciones complejas, muchas veces con riesgo de vida para los efectivos, que terminan diluyéndose en despachos judiciales donde parece primar una lógica completamente desconectada de la realidad que vive la gente en la calle.
La pregunta es inevitable: ¿qué mensaje se le da a la sociedad cuando un delincuente prófugo, que logró escapar durante meses, es liberado en horas?
Pero hay otra aún más grave: ¿qué mensaje se le da a la propia policía?
Porque mientras los uniformados ponen el cuerpo, los fiscales parecen poner la firma para desarmar todo.
No se trata de un hecho aislado. Se trata de un mecanismo que erosiona la confianza en el sistema judicial y deja en evidencia una grieta cada vez más profunda entre quienes investigan el delito y quienes deberían garantizar que esas investigaciones tengan consecuencias reales.
En este contexto, el ciudadano queda en el medio: desprotegido, frustrado y cada vez más descreído. Porque no alcanza con detener delincuentes si después el propio sistema los devuelve a la calle como si nada hubiera pasado.
La impunidad no empieza cuando un criminal comete un delito. Empieza cuando el sistema decide que no tiene consecuencias.