Una mirada desde la alcantarilla. Implosiones - 9 Digital - Mi 9
Una mirada desde la alcantarilla. Implosiones -
Implosiones
I
¿Qué mira una mujer a través de la ventana?
Puntos lentos en el fondo del paisaje:
un ojo de luz, el baile del fuego,
la llama quieta en el centro del monte.
Maíces saltan sobre el fondo de una olla:
se abren como nubes explosivas
los picos de los hijos, pequeños pajaritos nacidos de la luz
en el centro de la palma de un dios.
II
Hambre hambre hambre
la mano se apresura sobre las cosas,
la piel se quema,
la mujer piensa en todo lo que explota entre
los huesos de sus costillas que se mueven
como palmeras arrasadas por el viento.
Palmeras o esqueletos de pescados, querida Elizabeth.
La mujer mira a través de la ventana
mientras moja su brazo en la canilla
se pierde el dolor ardido de su piel
como si fuese posible disolver piedras bajo el agua.
Alguien arrojó estos granos sobre la llama.
Alguien propició el primer incendio.
Alguien metió los huevos entre sus clavijas.
Alguien quitó con los dientes la seguridad
de una bomba.
Alguien vio estallar su propia cueva
hecha en su propia montaña.
III
Un ñandú esconde la cabeza para ver
la profundidad de la tierra.
Un hombre da machetazos para abrir
un hueco de luz en el centro de la leña.
¿Qué buscamos olisqueando
las ondas expansivas de los rayos de sol?
¿Qué encontramos en las partículas
desordenadas de la luz que forman colores en el cielo?
Hay un tesoro más allá de los cofres.
Hay granos tiesos que se vuelven algodón
si le damos la temperatura justa.
Hay un océano corriendo por las venas
de una mujer quemada. Hay preguntas
que resuenan en cada ampolla,
el agua empujando el techo de la piel roja.
El dolor se mantiene vivo
mientras se piensa en todo lo que explota.