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Provinciales
Clarin 08/03/2026 07:44 4 min de lectura

Ágata, la gatita que sigue perdida tras la histórica inundación en Bahía Blanca: "Es mi nena"

Se perdió hace exactamente un año y sus dueños todavía no pierden las esperanzas de encontrarla.La habían adoptado hace cinco años cuando vieron una publicación en Facebook.

Ágata, la gatita que sigue perdida tras la histórica inundación en Bahía Blanca: "Es mi nena"
Foto: Clarin

Ella es Ágata. El pasado 7 de marzo de 2025 en la inundación ella se perdió. La hemos buscado todos los días por todo el barrio, nos cansamos de publicar, gritar su nombre de noche y nada... no aparece. Tenemos la esperanza de que aún esté con vida y pueda volver a casa, se lee en la publicación que Micaela Tavella, la dueña de Ágata, hizo en febrero de este año.

Ágata es su gatita y la historia entre ellas comenzó hace cinco años, cuando Mika encontró una publicación de Facebook en donde la daban en adopción. El amor fue instantáneo. Pidió por ella, la fue a buscar a la casa de una vecina y se la llevó dormida en su moto.

Es mi nena, dice ella mientras conversa con Clarín. Pasó un año de la última vez que la vio y escuchó su maullido particular, pero en todo este tiempo nunca perdió la esperanza de encontrarla con vida. En un encuentro con Clarín trae algunas fotos de la gata: tiene un pelaje negro con una franja blanca en el pecho; ojos verdes; patitas blancas también y una mancha blanca cubriendo su nariz.

El 7 de marzo, la inundación de Bahía Blanca arrasó con todo a su paso y los animales no fueron la excepción. Se hicieron virales muchos videos de mascotas que eran rescatadas de casas inundadas, e incluso la fundación Planeta Vivo se trasladó a la ciudad para ayudar en la búsqueda y rescate de las mascotas perdidas a causa del temporal.

Mika recuerda que en la madrugada del 7 de marzo fue su perro el que los despertó a ella y a su pareja. Tenían además de Ágata tres gatitas más que todavía conservan con ellos. Cuando se despertaron y vieron a su alrededor, el agua ya estaba cubriendo buena parte de sus muebles. Observaron al perro flotando arriba de un sillón.

Teníamos el agua hasta la rodilla, pero nos quedamos hasta las ocho y ahí nos dijeron que teníamos que evacuar las casas. Al perro lo sacamos con el mismo sillón, a dos gatas las pusimos en un canasto de ropa y a otra que es ciega en una mochila. A Ágata no la encontramos, cuenta Mika con un nudo en la garganta.

Esa misma tarde la pareja volvió a su casa en el barrio Olivos para ver su estado de las cosas. Desesperada, Mika empezó a gritar el nombre de su amada gatita: ¡Ágata, Ágata, Ágata!. La buscó como pudo entre el barro que había, pero no la halló.

Cada vez que íbamos yo gritaba su nombre y nada. Y la empecé a publicar en redes. Ella tiene un maullido muy particular. Siempre entra, sale por la ventana, se maneja. Yo pienso que esa noche que arrancó la lluvia había mucha correntada y para mí se la llevó alguien. Puede ser que se haya ido a un lugar, se desorientó, no pudo volver y la persona puede ser grande también, y se la quedó, dice Mika.

Todas las mascotas de sus vecinos volvieron, pero Mika nunca vio ni un rastro de la gatita.

Durante el año tuvieron que recuperar lo que habían perdido: algunos electrodomésticos, como la heladera y el lavarropas, lograron hacerlos funcionar, y muchas otras cosas las recibieron de donaciones.

El auto que tenían quedó destruido por la inundación y tuvieron que sacar un préstamo en el banco para poder comprarse uno nuevo y empezar un proyecto vinculado al cuidado de animales: el traslado de mascotas a centros de castración y atención veterinaria.

Al poco tiempo de que pasó esto con Ágata, en abril rescaté un gatito, añade Exequiel, la pareja de Mika. Estaba volviendo de hacer un traslado y vi a un gatito arriba de un árbol. Cuando me empezó a seguir me di cuenta de que estaba lleno de pulgas, que estaba re flaco. Cuando llegó a casa le dimos de comer, estaba desesperado, explica.

Ese gatito ahora vive con ellos, junto a sus dos perros y a los otros gatos que salvaron en un canasto de ropa cuando el agua amenazaba con llevarse todo. Micaela dice que siempre tuvo mucho amor hacia los animales y que los siente como parte de su familia.

Me cansé de compartir por todos lados y ahora tengo una corazonada porque... no apareció un cuerpo, ni algún vecino que me haya avisado. Lo pensé y dije 'voy a hacer una publicación de vuelta'. Casi no puedo hablar de ella porque me pongo a llorar. Ojalá aparezca, la esperamos y la extrañamos mucho, cierra Mika.

Comparte su número para contactarla en caso de haber visto o tener información de Ágata: +54 9 291 566-4224.

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