Límites para fortalecer el aprendizaje
En las últimas semanas se instaló la idea de que se prohíben los celulares en los colegios, pero la modificación a la Ley General de Educación no implica una prohibición total ni un rechazo a la tecnología. El objetivo es ordenar el uso de disposit
Límites para fortalecer el aprendizaje
En las últimas semanas se instaló la idea de que se prohíben los celulares en los colegios, pero la modificación a la Ley General de Educación no implica una prohibición total ni un rechazo a la tecnología. El objetivo es ordenar el uso de dispositivos móviles personales durante las clases, para resguardar la atención, la convivencia y el vínculo pedagógico.
La medida apunta específicamente al momento de la actividad curricular en el aula, buscando evitar distracciones constantes y recuperar la interacción directa entre docentes y estudiantes. No se trata de eliminar herramientas digitales, sino de evitar pantallas sin propósito educativo.
La regulación contempla excepciones claras: situaciones de emergencia, condiciones de salud que requieran monitoreo, apoyos para estudiantes con necesidades educativas especiales y usos pedagógicos autorizados por el establecimiento. Además, no se limita solo a celulares, sino que incluye tablets, relojes inteligentes y otros dispositivos personales conectados.
La implementación quedará en manos de cada comunidad educativa, que deberá adaptar el marco general a su proyecto institucional, definir reglas internas y comunicar acuerdos a las familias. Se prevé un período de transición y diálogo antes de aplicar controles más formales.
Más allá de la norma, el debate abre una oportunidad mayor: fortalecer la educación digital, la alfabetización mediática, el uso responsable de la tecnología y la autorregulación.
La clave no es prohibir, sino enseñar a usar los dispositivos con criterio, propósito y límites claros.