Ocurrencias: las viejas cartas no quieren morir
A comienzos de este año, Dinamarca le puso fin a cuatro siglos de historia de su correo postal. Al hacerlo, también le dio partida de defunci&oac...
Alejandro Castañeda
Alejandro Castañeda
A comienzos de este año, Dinamarca le puso fin a cuatro siglos de historia de su correo postal. Al hacerlo, también le dio partida de defunción al género epistolar. La última carta, fechada el 31 de diciembre del 2025, tenía como destinatario A Dinamarca y fue entregada el Museo de la Comunicación de Copenhague por un cartero en bicicleta, como corresponde.
Hace tres meses abrió en Buenos Aires una cafetería que se presentó como el primer bar postal de la Argentina. Se trata de Posdata Café Postal (Pte. Manuel Quintana 48) en Recoleta, una cafetería de especialidad que recupera la experiencia epistolar y le ofrece a la viejas cartas la chance de poder reivindicar y revivir, desde ese lugar, el íntimo vínculo confesional de aquellos manuscritos. Allí se pueden escribir cartas o postales a mano, sellarlas con lacre o estampillas, ensobrarlas y enviarlas de verdad. Hasta hay un buzón y un cartero que a la media tarde recoge esa correspondencia con rumbo fijo y seguro.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Ver todos los planes Ir al InicioDiario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Bienvenido
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?