Crisis en Santa Fe: la Casa Gris resiste el pulso policial y advierte que «no entregará la seguridad» - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
El conflicto, que ya suma efectivos pasados a disponibilidad y causas penales, entra en una fase crítica. Mientras el Gobierno se abre a un diálogo condicionado, el reclamo salarial se cruza con una reforma del sistema de descanso que el Ejecutivo co
El conflicto, que ya suma efectivos pasados a disponibilidad y causas penales, entra en una fase crítica. Mientras el Gobierno se abre a un diálogo condicionado, el reclamo salarial se cruza con una reforma del sistema de descanso que el Ejecutivo considera innegociable.
Por Mariano DArrigo (Edición adaptada)
La tensión en Santa Fe no cede. Lo que comenzó como un reclamo focalizado se ha convertido en un desafío abierto a la administración de Maximiliano Pullaro. Al cierre de este martes, la ciudad de Rosario seguía siendo el epicentro de una protesta que tiene a la Jefatura de la Unidad Regional II rodeada de efectivos y familiares, mientras el Gobierno intenta hacer equilibrio entre la apertura al diálogo y el rigor administrativo.
El límite de la negociación: ¿Plata o operatividad?
El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y su par de Economía, Pablo Olivares, tenían agendada una reunión límite a las 23:30 en la Gobernación. El interlocutor: el abogado Gabriel Sarla. Sin embargo, la Casa Gris ha marcado una línea roja infranqueable: no habrá negociación real si no se levanta la protesta frente a la Jefatura.
El nudo del conflicto es doble:
Lo salarial: Los agentes rechazan los recientes anuncios de mejora, calificándolos como «plus no remunerativos» que solo benefician a una fracción de la fuerza. El reclamo es una recomposición de base para todo el escalafón.
El régimen de trabajo: La gestión Pullaro modificó el esquema de descanso (de 72 a 36 horas) para aumentar la presencia en calle. Para el Gobierno, volver atrás es «entregar la política de seguridad»; para los agentes, es el fin de su salud mental.
«No podemos ceder y trasladarlos al norte. Si lo hacemos, la policía no tendría efectivos suficientes para garantizar el servicio», confió a este medio un alto funcionario provincial.
La sombra del «Chimi» y la purga oficial
El detonante emocional tiene nombre: Oscar «Chimi» Valdez, el suboficial con problemas de salud mental que se quitó la vida con el arma de una compañera tras no recibir la atención adecuada. Su muerte destapó una olla a presión sobre las condiciones laborales.
Sin embargo, el Gobierno lee el conflicto con otra lente. Cococcioni denunció la existencia de «maniobras de desestabilización» por parte de:
Mandos desplazados por causas de corrupción que buscarían revancha política.
Infiltrados en redes sociales encargados de viralizar fake news para erosionar la moral de la tropa.
Garrote y zanahoria: Disponibilidad y Justicia
La respuesta oficial no se limitó a la retórica. Por la mañana, el Ministerio de Seguridad confirmó que 20 efectivos fueron pasados a disponibilidad. El mensaje fue claro: quien abandona el puesto o bloquea la salida de patrulleros, entrega el arma y el chaleco.
A esto se suma el frente judicial. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) ya abrió una investigación penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público. La lupa está puesta en si el «retiro espiritual» de algunos agentes derivó en delitos que podrían haberse evitado con una patrulla en la calle.
El rol de Nación
Para compensar la «fuga» de operatividad, la Casa Gris admitió que la presencia de fuerzas federales se triplicó en las últimas horas, bajo la coordinación de Alejandra Monteoliva (Nación). Es el oxígeno que le permite al Gobierno santafesino endurecer su postura sin que la ciudad quede, al menos en los papeles, totalmente desprotegida.
Fuente: La Capital / Cadena Entrerriana
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