Contacto

Volver a la portada
Provinciales
Concordia Directo 06/02/2026 04:50 2 min de lectura

Cada vez nacen menos chicos en Argentina y no es casualidad

No es una sensación. No es una exageración.Es un dato duro En Argentina, desde 2020 hasta hoy, la natalidad cayó de forma sostenida y profunda. En 2024 nacieron poco más de 413 mil chicos, cuando

Cada vez nacen menos chicos en Argentina y no es casualidad
Foto: Concordia Directo

No es una sensación. No es una exageración.Es un dato duro

En Argentina, desde 2020 hasta hoy, la natalidad cayó de forma sostenida y profunda. En 2024 nacieron poco más de 413 mil chicos, cuando diez años antes eran cerca de 777 mil. Es decir: casi la mitad. Y nadie parece realmente sorprendido.

Yo no creo que esto tenga una sola explicación. Creo que es el resultado de muchas cosas que venimos acumulando hace años.

Primero, la economía. Seamos honestos. Tener un hijo hoy es carísimo. No hablo de lujos: hablo de comer, vestirse, alquilar, educar. La incertidumbre laboral, la inflación y la falta de horizonte hacen que muchos digan algo muy simple: no puedo. No es ideología. Es supervivencia.

Después están los cambios culturales. Las mujeres con razón dejaron de aceptar que la maternidad sea una obligación. El feminismo, en sus distintas expresiones, puso sobre la mesa algo clave: ser madre es una elección, no un mandato. Y muchas eligen no serlo, o postergarlo. No porque odien a los hijos, sino porque quieren vivir, crecer, trabajar, decidir.

También están las nuevas identidades, las nuevas formas de pareja, las nuevas maneras de vincularse. Todo eso amplió el mapa, pero también lo volvió más inestable. Formar una familia tradicional ya no es el camino automático. Y eso impacta directamente en los nacimientos.

Los millennials son un capítulo aparte. Es una generación criada entre crisis, frustraciones y promesas incumplidas. Muchos piensan: ¿para qué traer un hijo a este mundo? No es cinismo. Es miedo. Es cansancio. Es una lectura del contexto.

Sumemos a eso la mala alimentación, el estrés permanente, los problemas de salud mental, la sensación de que el futuro es cada vez más cuesta arriba. Nadie tiene ganas de sumar responsabilidades cuando siente que apenas puede sostenerse a sí mismo.

¿El machismo? También está en revisión. Los roles cambiaron, los hombres ya no ocupan el mismo lugar, ni saben bien cuál ocupar. No hablo de orientación sexual eso es otra discusión sino de vínculos, compromiso, proyecto común. Todo está en redefinición.

Y mientras tanto, la política mira para otro lado. No hay políticas serias para fomentar la natalidad, ni debates profundos sobre qué país estamos construyendo. Se cierran jardines, sobran salas vacías, envejece la población. Pero el tema no entra en agenda.

La caída de la natalidad no es una moda. No es culpa de un colectivo en particular. Es el resultado lógico de vivir en un país donde planificar a largo plazo se volvió un acto de fe.

La pregunta no es por qué nacen menos chicos.

La verdadera pregunta es: ¿qué país les estamos ofreciendo para que quieran nacer?

Maximiliano Peisojovich

Concordia Directo Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Concordia Directo y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026