En enero se realizaron 250 multas y se retuvieron 77 vehículos
La División Tránsito, dependiente de la Dirección de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Concepción del Uruguay, informó que en enero se retuvieron 77 vehículos entre autos y motos por diversas faltas a la normativa vigente y se labraron 250 a
En enero se realizaron 250 multas y se retuvieron 77 vehículos
Desde el área remarcaron que fueron secuestradas 69 motos y 8 autos, principalmente por circular sin licencia, con licencias vencidas, falta de seguro o por escapes modificados, no originales, que provocan ruidos molestos. Asimismo, también realizaron 250 multas por diversos motivos.
Estos procedimientos fueron realizados en conjunto con la Policía de Entre Ríos y en el marco de las tareas de prevención y ordenamiento urbano que se vienen desarrollando en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Por otro lado, también se mantienen los controles en el ingreso de la Isla del Puerto y en el camino al Balneario Banco Pelay.
Asimismo, destacaron que cada acta labrada es remitida a la Fiscalía Administrativa y al Juzgado de Faltas, organismos que determinan las sanciones correspondientes que pueden ser de carácter pecuniario o administrativo, e incluir la retención de la licencia de conducir o incluso la inhabilitación del vehículo, según la gravedad del caso.
Finalmente, remarcaron que estos operativos buscan dar respuesta a la creciente preocupación de vecinos respecto a las caravanas de motos y la percepción de falta de controles en distintos puntos de la ciudad.
Escapes y ruidos molestos
Los ruidos molestos, la contaminación sonora y la contaminación de gases tóxicos que emanan de las motos que poseen caños de escapes modificados, son los principales motivos de malestar de los vecinos que sufren el daño ambiental y acústico y reclaman la necesidad e importancia de aportar una solución a esta problemática.
En lo que respecta a los ruidos molestos provocados por los escapes, cabe recordar que en la ciudad rige la Ordenanza 11578 que señala Prohíbase producir, causar, estimular o provocar ruidos molestos, cualquiera sea su origen, cuando por razones de la hora y lugar o por su calidad o grado de intensidad, se perturbe o pueda perturbar la tranquilidad o reposo de la población o causar perjuicios o molestias de cualquier naturaleza.
La Ordenanza rige para los ruidos molestos producidos en la vía pública, plazas, parques, salas de espectáculos, centros de reunión y en todos los demás lugares en que se desarrollan actividades públicas o privadas.