El supuesto espionaje era un bluff
La investigación judicial determinó que los equipos de espionaje no eran tales. Habían sido instalados en el 2018 y anulados al otro año, en el 19, por la gestión de Bordet.
Colello, a más de dos años de asumir, había indicado que vio sensores de movimiento en su oficina lo que le llamó la atención. Los equipos eran grandes, estaban en las paredes y él no los había visto, igual que los controles de rutina que dijo que hacía la Policía de Entre Ríos.
Este viernes llegó el final para la denuncia. La justicia corroboró que los equipos de grabación que estaban en los sensores de movimiento habían sido instalados en el 2018, por orden del exgobernador Gustavo Bordet, y quitados al otro año, en el 2019. Desde entonces no estaban conectado a nada que permitieran grabar o escuchar.