Italia: un deslizamiento de tierra obliga a evacuar a 1.500 personas en Sicilia
Internacionales | La ciudad de Niscemi, ubicada en Sicilia y con una población cercana a los 25 mil habitantes, enfrenta una...
La ciudad de Niscemi, ubicada en Sicilia y con una población cercana a los 25 mil habitantes, enfrenta una grave amenaza de desaparición a raíz de un corrimiento de tierra de enormes proporciones, un fenómeno natural que se repite en distintas regiones de Italia y que este año se vio agravado por un invierno con lluvias persistentes y mal tiempo prolongado.
Como consecuencia del avance de la llamada frana término italiano que describe el deslizamiento del terreno alrededor de 1.500 personas debieron ser evacuadas, luego de que varias viviendas quedaran literalmente suspendidas o cayeran al vacío generado por un profundo barranco abierto en una colina rica en arcilla.
Durante los últimos días, los vecinos que residen en sectores más alejados de la zona crítica pasaron noches sin dormir, alarmados por los ruidos constantes y nuevos cedimientos del terreno. Las precipitaciones continúan y los pronósticos anuncian más lluvias para los próximos días, lo que incrementa el riesgo.
Ante la gravedad de la situación, fuerzas militares arribaron a la zona para evaluar las obras urgentes a realizar. Actualmente, solo una de las tres rutas de acceso a Niscemi permanece habilitada, mientras que se estima que el deslizamiento ya arrastró unos 350 millones de metros cúbicos de tierra.
La denominada Zona Roja, delimitada por los equipos técnicos que trabajan en el área más comprometida, se amplía de manera periódica. Las escenas resultan impactantes: edificios partidos por la mitad, vehículos detenidos al borde del precipicio y casas que se resquebrajan a medida que el pozo avanza.
Los antecedentes del problema se remontan a más de tres siglos, según crónicas locales. En tiempos recientes, hubo una advertencia en 1997, cuando unas 400 personas fueron evacuadas, aunque la magnitud de aquel episodio fue menor a la actual. Desde entonces, no se adoptaron medidas estructurales de fondo, y el fenómeno reapareció con fuerza hace apenas una semana, agravándose día tras día.
En este contexto, el jueves llegó a Niscemi Elly Schlein, líder del Partido Democrático, principal fuerza de la oposición de centroizquierda. Sectores políticos y vecinos afectados plantearon la necesidad de reconsiderar la inversión en el megaproyecto del puente impulsado por el gobierno de Giorgia Meloni, que demandará más de mil millones de euros, para destinar esos fondos a emergencias sociales y territoriales como la que atraviesa la ciudad.
La primera ministra Giorgia Meloni sobrevoló recientemente la zona del desastre y quedó impactada por la magnitud del movimiento del terreno. Sin embargo, desde el Ejecutivo nacional ratificaron su intención de avanzar con el proyecto de infraestructura, lo que profundizó el debate político.
Mientras tanto, ingenieros militares comenzaron a desplegarse en el área crítica. El teniente coronel Giuseppe Genovese señaló que la prioridad inmediata será mejorar la viabilidad y evitar el aislamiento del casco urbano. No obstante, el avance del deslizamiento preocupa: en pocas horas, durante la noche del jueves al viernes, el frente de la frana habría avanzado cerca de un kilómetro.
Este viernes, alrededor de las 13, un estruendo volvió a estremecer a la población, cuando se produjo una nueva caída de tierra y restos de viviendas en el borde del gigantesco barranco, reforzando el temor de que Niscemi esté ante uno de los episodios geológicos más graves de su historia reciente.