Conflicto por el gasoducto de Vaca Muerta: Techint evalúa denunciar dumping tras perder una licitación clave - Confirmado
La adjudicación a la empresa india Welspun para la provisión de cañerías del gasoducto hacia Río Negro desató una fuerte disputa con el Grupo Techint, que analiza recurrir a instancias formales por presunta competencia desleal mientras el Gobierno re
La adjudicación a la empresa india Welspun para la provisión de cañerías del gasoducto hacia Río Negro desató una fuerte disputa con el Grupo Techint, que analiza recurrir a instancias formales por presunta competencia desleal mientras el Gobierno respalda la decisión y defiende la apertura importadora.
La licitación para el suministro de tubos del gasoducto que unirá Vaca Muerta con la costa de Río Negro abrió un frente de tensión entre el mayor holding industrial del país y el consorcio responsable del proyecto. Tras quedar fuera del proceso, el Grupo Techint comenzó a evaluar la presentación de una denuncia por dumping contra Welspun, la firma india que resultó adjudicataria del contrato.
El proyecto contempla la construcción de un ducto de aproximadamente 500 kilómetros, clave para transportar gas desde la cuenca neuquina hasta un polo de licuefacción destinado a la exportación marítima. En ese marco, Welspun fue seleccionada luego de presentar una propuesta cercana a los 200 millones de dólares, sensiblemente más baja que la oferta realizada por Techint a través de Tenaris SIAT.
La diferencia de precios, que rondaría el 40%, es el núcleo del conflicto. Desde el grupo industrial argentino sostienen que ese margen no puede explicarse en condiciones normales de mercado y apuntan a una posible práctica de dumping. Según esa postura, los tubos ofrecidos por la empresa asiática habrían sido producidos en India con insumos de origen chino y a valores por debajo de los costos habituales, sin contemplar en su totalidad gastos asociados a la importación como aranceles, logística, fletes, costos financieros y cargas portuarias.
Techint también argumenta que el resultado del proceso licitatorio afecta de manera directa a la producción local y al empleo industrial. En ese sentido, remarca el peso de Tenaris SIAT en el mercado argentino de tuberías y el impacto que su actividad tiene sobre cientos de puestos de trabajo directos e indirectos. Desde la compañía afirman, además, que su propuesta habría sido competitiva frente a los valores internacionales si la licitación se hubiese desarrollado bajo parámetros de competencia leal.
Incluso, aseguran que la empresa llegó a manifestar su disposición a igualar las condiciones comerciales del competidor con el objetivo de sostener la operación industrial en el largo plazo, aun asumiendo un negocio de rentabilidad acotada. Esa alternativa fue planteada a comienzos de enero mediante una comunicación dirigida al directorio del consorcio Southern Energy, encargado de la obra.
Del otro lado, las empresas que integran Southern Energy defendieron la adjudicación y rechazaron los cuestionamientos. Señalaron que la oferta de Techint presentó sobrecostos significativos y que no se ajustó a los plazos previstos por el proceso. También destacaron la trayectoria internacional de Welspun y su participación en grandes proyectos de infraestructura energética a nivel global. La decisión, indicaron, fue adoptada por unanimidad.
La secuencia del proceso muestra que Techint presentó inicialmente una propuesta con un valor considerablemente superior, luego redujo el monto en una segunda instancia fuera de término y, finalmente, intentó igualar la oferta ganadora cuando la licitación ya se encontraba prácticamente concluida, opción que fue descartada.
La controversia escaló al plano político con un respaldo explícito del Gobierno nacional a la adjudicación. Desde el Ejecutivo se cuestionaron los reclamos del grupo industrial y se defendió la elección del proveedor más barato como una condición necesaria para mejorar la competitividad del proyecto, atraer inversiones y evitar mayores costos para el sistema energético.
Tanto funcionarios como el propio presidente Javier Milei se pronunciaron públicamente en ese sentido, marcando una posición firme a favor de la apertura económica y en contra de cualquier intento de revisar el resultado del proceso. Mientras tanto, Techint analiza los próximos pasos y no descarta avanzar con una presentación formal ante los organismos competentes, lo que podría prolongar una disputa que ya excede el ámbito empresarial y se inscribe en el debate más amplio sobre industria nacional, importaciones y política energética.