Una mirada desde la alcantarilla. Los brazos en jarra - 9 Digital - Mi 9
Una mirada desde la alcantarilla. Los brazos en jarra -
Los brazos en jarra
Me dijeron que ponía los brazos en jarra
y me acordé de la Olga que se paraba
en la vereda de la casa con la escoba como un cetro
el pucho en la boca y las rosas creciéndole
en los canteros a los lados
las espinas se mezclaban con los vellos de su mentón
por un lunar crecía un bonsai blanco
pequeño árbol nevado que acariciaba al ras.
Usaba el pelo corto y hablaba dando latigazos
era varonil como lo es un barco de carga
ocupaba las filas de baldosas rojas
con los brazos en jarra
y así mismo esperaba que la avena espesara la sopa
mirándola de frente como a un enemigo
las burbujas explotaban frente a su cara.
Los brazos en jarra para recibir al nieto
mientras sus padres trabajaban
después el gurí escarbando
en el montoncito de arena del patio
un reservorio de materiales que al final
no construyeron nada.
Los brazos en jarra para ver un rato el partido
de truco del marido y los amigos,
para esperar a la peluquera
que no llegaba nunca a colocarle los ruleros.
Los brazos en jarra en la fila para cobrar
jubilación y en la quiniela para comprar fortuna.
Los brazos en jarra, me dijeron y como un puñado
de flechas dispararon las imágenes
de todas las Olgas y las Martas, que hacían chucrut todo el año
y olían a cebollas hasta en misa, de pelar y traer las cáscaras
como pieles que aún vuelan y se pegan en los ojos.