Una de cal y otra de arena con la inflación mayorista de diciembre
Economía | La inflación mayorista volvió a acelerarse en diciembre y registró un aumento del 2,4% mensual, por encima del 1,6% de noviembre
La inflación mayorista volvió a acelerarse en diciembre y registró un aumento del 2,4% mensual, por encima del 1,6% de noviembre y el 1,1% de octubre. La suba estuvo impulsada por algunos productos con mayor incidencia, incluyendo los artículos importados.
Con este resultado, los precios mayoristas (IPIM) acumularon un incremento del 26,2% en todo 2025, casi un tercio del aumento del 67,1% registrado en 2024, consolidando un nivel por debajo de la inflación minorista, pero que mantiene cierta presión sobre los costos de las empresas y los precios al consumidor.
Al igual que en el caso del Índice de Precios al Consumidor (IPC), en 2025 se registró la menor inflación mayorista de los últimos 8 años, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, en referencia a la variación interanual.
Según el INDEC, la variación mensual del índice mayorista es consecuencia de la suba de 2,4% en los productos nacionales y de 1,7% en los productos importados. Los primeros habían subido 1,8% en noviembre y los segundos habían bajado 0,6%, lo que implica deflación.
Dentro de los bienes nacionales, los mayores aportes a la suba del índice provinieron de los productos refinados del petróleo, que tuvieron la incidencia más alta del mes, seguidos por alimentos y bebidas, petróleo crudo y gas, vehículos automotores y productos agropecuarios.
La energía eléctrica, en cambio, tuvo una variación negativa.
Cabe recordar que el IPC captura el costo de vida e incorpora con mucho peso servicios y precios regulados, mientras que el IPIM refleja la dinámica de bienes a nivel mayorista (producción local e importados), más vinculado a los bienes transables (comerciables con el exterior).
La suba de la inflación mayorista de diciembre estuvo concentrada en rubros de alta incidencia, lo que ayuda a entender que la aceleración mensual no fue necesariamente un fenómeno generalizado, sino más bien el resultado de algunos componentes que pesan mucho en el índice.
En efecto, la carne a nivel mayorista creció en noviembre 8,2% y 6,8% en diciembre.
En los precios mayoristas se ve algo similar al IPC con el tema carne: los productos cárnicos, los aceites y grasas, si comparamos con el resto de las subdivisiones (incluso dentro de alimentos) crecieron a un ritmo bastante más alto que el resto de los productos.
Con estos datos, volvió a repetirse el efecto de octubre y noviembre: la inflación mayorista fue menor que la minorista. En diciembre, el IPC se aceleró con una suba del 2,8% mensual, el valor más alto en ocho meses, pese a que el dólar no se disparó y la actividad sigue débil.
Para enero, las primeras proyecciones privadas anticipan que la inflación se ubicaría entre 2% y 2,5%. Pero esperan que el proceso de desinflación sea más más lento y tarde en perforar el 2%.