Ni error humano ni orografía complicada y el maquinista de Iryo como testigo principal: dudas e hipótesis descartadas en la tragedia de Adamuz
El contexto: Todas las autoridades coinciden en que el trágico accidente ferroviario de este domingo entre un Alvia y un Iryo a la altura del municipio cordobés de Admuz es un accidente "tremendamente extraño".
Resumen IA supervisado
El accidente ferroviario entre un Alvia y un Iryo en Adamuz, Córdoba, ha sido calificado como "tremendamente extraño" por las autoridades. El maquinista del Iryo, único superviviente, es clave para esclarecer lo sucedido, aunque aún no ha declarado ante la comisión de investigación. Se descartan errores humanos y exceso de velocidad, ya que ambos trenes estaban en zona de frenado y el sistema de señalización LZV corrige decisiones erróneas. Tampoco las condiciones meteorológicas influyeron. El Iryo, un tren nuevo con tecnología avanzada, descarriló en un tramo renovado sin curvas ni obstáculos. Las causas siguen siendo investigadas sin conclusiones definitivas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Todas las autoridades coinciden en que el trágico accidente ferroviario de este domingo entre un Alvia y un Iryo a la altura del municipio cordobés de Admuz es un accidente "tremendamente extraño". De hecho, la única persona que puede arrojar luz en qué pasó es el maquinista del Iryo, pues se trata del testigo principal.
Al contrario que su homólogo en el Alvia, este maquinista sí es superviviente del accidente. Si bien sobre él no han trascendido datos, este lunes el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha asegurado que tras hablar con este maquinista y su equipo "no saben por qué creen que pudo haber pasado", al tiempo que ha descartado pronunciarse"en las causas hasta que la comisión acabe".
De hecho, a última hora de este lunes se desconoce si esa comisión de investigación ha tomado declaración al maquinista. En ella, será fundamental saber qué vio y qué notó antes del impacto, puesto que era él quien llevaba el Iryo a una velocidad inferior a la permitida en ese tramo. Pese a ello, de repente los tres últimos vagones descarrilaron invadiendo la otra vía en la que 20 segundos se producía el impacto del Alvia que no tuvo margen para activar los sistemas de freno.
Hipótesis descartadas
Todo en un tramo en el que no hay curvas ni obstáculos que puedan provocar el descarrilamiento. Además, se trata de una zona con buena visibilidad y un trazado firme, por lo que la hipótesis de la dificultad de la orografía queda descartada.
Tampoco se puede hablar de un error humano, tal y como aseguraba este lunes en la 'Cadena SER' el presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia: "El error humano está descartado prácticamente podría quedar descartado porque es un sistema LZV, es un sistema de señalización, en caso de que el maquinista tome una decisión errónea, la corrige".
Otra de las primeras hipótesis que era la del exceso de velocidad, pero ambos trenes se encontraban en una zona de frenado, uno a 205 kilómetros por hora y el otro a 210, en un tramo al que se puede ir a 250. De hecho, el propio sistema impide superar esa velocidad. Todavía menos se puede hablar de condiciones meteorológicas adversas, pues cuando se produjo el accidente no había ni lluvia ni nieve ni viento fuerte.
La vía, en el punto de mira
Por otro lado, se ha conocido que el tren Iryo, el que descarriló, es un tren practicamente nuevo, que cuenta con "ultimísima tecnología y ha cumplido la totalidad de las revisiones y de mantenimiento programado", ha sostenido Bertomeu. En cuanto al mantenimiento de ese tramo de vía en Adamuz también estaba completamente renovado, por lo que la posibilidad de una rotura en los raíles sería extrama.
De hecho, tal y como aseguran fuentes del Miniserio de Transportes en exclusiva a laSextadurante la hora y media previa a la tragedia pasaron hasta una decena de trenes. Precisamente uno de ellos ha sido analizado y no presenta ninguna rozadora que indicaría ese problema en la vía. Además, cabe destacar que si fuera la vía todo indica que el tren habría descarrilado desde el vagón uno y no en el coche seis como ha sucedido. Si bien se pueden descartar algunas hipótesis desde Fomento insisten en no hacerlo.