Diputada fantasma: Juliana Santillán la diputada libertaria cobra en el Congreso, pero legisla desde el avión. - Confirmado
En medio de una grave crisis económica y un Congreso que se debate entre debates clave y recortes presupuestarios, la diputada nacional Juliana Santillán se ha destacado por algo muy distinto a ejercer su función principal: legislar. En vez de estar
En medio de una grave crisis económica y un Congreso que se debate entre debates clave y recortes presupuestarios, la diputada nacional Juliana Santillán se ha destacado por algo muy distinto a ejercer su función principal: legislar. En vez de estar en la Cámara de Diputados aportando a las discusiones que afectan la vida de millones de argentinos, Santillán ha transformado su rol en una suerte de turista parlamentaria de primera clase.
- Por AF
Durante los últimos meses, Santillán protagonizó un viaje a Asia que desató una polémica política y ciudadana: una gira a China vía Dubái junto a un grupo de diputados, anunciada por ella misma desde un asiento en un avión internacional, y que, según su relato, fue cubierta por el gobierno chino y no por los contribuyentes argentinos. La realidad es que la secuencia de mensajes de la propia diputada sobre quién pagó qué generó más dudas que certezas, y terminó en un espectáculo confuso de declaraciones cruzadas con la presidencia de la Cámara baja.
Congreso vacío, pasaporte lleno: Juliana Santillán y la estafa de la representación
Más allá de la controversia sobre el financiamiento sea público o extranjero, lo más escandaloso es lo que implica su ausencia en el trabajo que sí tiene remuneración pública. Según datos difundidos en informes periodísticos, Santillán acumuló casi cien viajes oficialistas en el último año, mientras su asistencia a sesiones clave de la Cámara fue ridículamente baja. En un sistema donde el trabajo legislativo debería medirse por debates, votaciones y presencia activa en comisiones, Santillán parece haber priorizado destinos turísticos y recorridas por ciudades del mundo antes que estar sentada en el recinto.
Esa abismal disparidad entre viajes y presencia no sólo es una afrenta a la función representativa que debe cumplir un diputado, sino que pone en evidencia una lógica política preocupante: gastarse en periplos internacionales mientras se esquiva la responsabilidad de legislar.
Pero la desconexión con la realidad cotidiana del país no se limita a su agenda de vuelos. Santillán ya ha sido protagonista de episodios públicos en los que ha demostrado un desconocimiento alarmante de datos básicos sobre la vida de los argentinos incluido un episodio en el que difundió cifras equivocadas sobre la canasta básica en un debate televisivo, lo que, sumado a su baja participación en el Congreso, dibuja el perfil de una funcionaria desligada de las necesidades reales de su distrito y de sus obligaciones parlamentarias.
Mientras otros legisladores enfrentan discusiones duras sobre salud, educación y empleo, Santillán ha optado por convertirse en figura de memes, vuelos y polémicas de redes sociales. Esta actitud no solo es una falta de respeto a sus colegas que sí cumplen con su labor, sino un desprecio explícito por los votantes que la eligieron para representar sus intereses en el corazón institucional del país.
En un momento en que la política argentina reclama responsabilidad, diálogo y compromiso, la gestión legislativa de Juliana Santillán no sólo falla: es una afrenta al sentido común y al espíritu del cargo que ocupa.
- Periodista de investigación.