Las rutas entrerrianas y la corrupción en las obras viales - Confirmado
La corrupción, en el Código Penal Argentino, aunque no tiene un artículo preciso, existe mediante delitos específicos como:el cohecho (soborno) art. 256, el fraude en perjuicio de la administración pública (art. 174, inc.5), la malversación de caudal
La corrupción, en el Código Penal Argentino, aunque no tiene un artículo preciso, existe mediante delitos específicos como:
el cohecho (soborno) art. 256, el fraude en perjuicio de la administración pública (art. 174, inc.5), la malversación de caudales (arts. 260 y 261), el enriquecimiento ilícito (art. 268, inc.2), la negociación incompatible (art. 265),el abuso de autoridad (art. 248).
Recordemos que ésos delitos concretos, que sancionan a la corrupción, han tenido reformas recientes, procurando fortalecer ésas normas penales, y declarando imprescriptibles algunos delitos graves.
Aclarado los conceptos, hablemos de las obras viales entrerrianas, actualmente en mal estado o inconclusas, que nos indicarían la existencia de los caminos de la corrupción.
Veamos un ejemplo: la RN-18 cruza 241 kms. de Paraná a la RN-14 en la costa del río Uruguay, atravesando 4 departamentos (Paraná, Villaguay, San Salvador y Concordia). En el 2010 licitaron la obra para convertir a la RN-18 en autovía, y -hoy- después de 15 años no está terminada; tiene varios sectores de obra abandonados, tramos con baches -o rotos- y con desvíos, y otros con riesgos por señalización insuficiente. Terminar la RN-18 podría tardar 3 o 4 años más (si no llueve).
Tanta demora es injustificable en una obra de llanura sedimentaria suavemente ondulada; porque 2 obras bastante más complejas, como fueron: el enlace Victoria-Rosario demandó 10 años (1993-2003), y el túnel subfluvial Paraná-Santa Fe se concretó en 11 años (1958-1969).
En síntesis, durante 15 años (2010-2025) 3 gobernadores (Urribarri, Bordet y Frigerio), los legisladores de los 4 departamentos (Paraná, Villaguay, San Salvador y Concordia), y otros funcionarios de menor rango, fueron poco -o nada eficaces- para terminarla. Hoy la RN-18 es un claro ejemplo de incapacidad de gestión, o peor aún, podría ser el monumento a la corrupción en las obras viales de las rutas
entrerrianas.
En conclusión, en los primeros 3 o 4 meses de gestión los gobernantes pueden culpar a los anteriores; pero, luego de 2 años de gobierno, los presidentes o los gobernadores no heredan problemas. Se supone que los conocen de antemano, por eso se hicieron elegir, con el propósito de corregir esos problemas. Culpar a los anteriores sería, para cualquier gobernante, una salida fácil, típica de políticos
mediocres y mentirosos.
Por José Couceiro para Confirmado