Video expuso tensiones en una comisaría y reavivó el debate sobre violencia de género - 9 Digital - Mi 9
Una mujer denunció hostigamiento de su expareja expolicía en San Benito y cuestionó el accionar policial durante el trámite
Un video grabado en la Comisaría de San Benito y difundido en redes sociales volvió a poner en discusión el accionar policial frente a denuncias de violencia de género.
En las imágenes se observa a una mujer intentando radicar una denuncia mientras enfrenta cuestionamientos y comentarios de efectivos de la fuerza. El caso generó amplia repercusión y abrió un debate sobre la respuesta institucional en situaciones de vulnerabilidad.
La denunciante, identificada como Luli para preservar su identidad, relató que se presentó en la dependencia policial tras sufrir un nuevo episodio de hostigamiento por parte de su expareja, un expolicía de Entre Ríos.
Según su testimonio, al llegar advirtió que el denunciado se encontraba dentro de la comisaría realizando trámites, mientras ella era abordada por oficiales que intentaron disuadirla de avanzar con la denuncia.
La mujer aseguró que recibió comentarios burlones y fue calificada de violenta por los efectivos, lo que derivó en un clima de tensión. Su pareja comenzó a filmar la escena, y el registro se viralizó rápidamente en la región.
Antecedentes del denunciado
Luli explicó que existen múltiples denuncias previas contra su expareja y que las medidas de restricción de acercamiento se vienen prorrogando desde hace más de un año. La Fiscalía confirmó que la perimetral sigue vigente hasta marzo de 2026.
La denunciante también recordó que el hombre fue exonerado de la Policía tras una condena en una causa vinculada al abuso de menores, y sostuvo que ese antecedente habría generado una actitud de protección corporativa por parte de algunos efectivos.
La mujer relató que la separación se produjo en julio de 2024, luego de un episodio de violencia física y psicológica. Desde entonces, asegura haber sufrido hostigamientos constantes: irrupciones en su domicilio, persecuciones, amenazas y agresiones. Incluso denunció que intentó robarle su mascota, lo que motivó la primera medida judicial de restricción.
Actualmente, Luli se encuentra bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico, diagnosticada con trastorno de ansiedad y depresión como consecuencia de la violencia sufrida.