Rocío Igarzábal y el costo de crecer frente a las cámaras: "Pude salir de esos lugares de sufrimiento con ayuda"
La actriz protagoniza El divorcio del año, obra de Muscari que habla sobre la importancia de cuidar la salud mental.En diálogo con Clarín, Rochi habló sobre cómo la trama la trasladó a sus años en Casi Ángeles, la exposición y el recuerdo de una rela
Rocío Igarzábal (36) hoy protagoniza uno de los nuevos éxitos de Av. Corrientes bajo la dirección de Muscari, acaba de participar de Yiya, una de las series más vistas de Flow, se encuentra armando su nuevo disco y está próxima a casarse con Milton Cámara, su pareja desde hace 11 años y padre de su hijita Lupe.
Sin embargo, a pesar de estar en uno de los mejores momentos de su vida, la actriz y cantante supo atravesar grandes dificultades al debutar en televisión con apenas 18 años, lo que la llevó al desafío de sobrellevar el bienestar mental bajo la exposición y la fama. Rocío, quien ganó reconocimiento por su papel de Vale en la tira de Cris Morena Casi Ángeles (2007-10), hoy forma parte del elenco de El divorcio del año, la obra de José María Muscari en la que actúa junto a Fabián Vena, Juan Palomino, Guillermina Valdés y Ernestina Pais en el Teatro Multiteatro, de miércoles a domingos.
Según le contó a Clarín, la propuesta de sumarse a la obra llegó directamente del director, quien le habló enviándole el guion de la pieza. A pesar de que Muscari la había convocado para distintos proyectos, Rocío, que hace años había dejado de actuar para enfocarse en su música, nunca había sentido que era el indicado.
Pero me mandó este y me pidió que le preste atención específicamente a Sofía, mi personaje. Cuando terminé de leerlo se me erizó toda la piel y sentí que este personaje era un gran desafío. Me fascinó la historia y cómo mi personaje cuenta todo lo que va sucediendo. Le pedí dos días para acomodarme y fue un sí de cabeza, recordó la actriz y cantante.
A pesar de que la comedia sigue las divertidas peleas de una pareja mediática que se quiere separar, al igual que sus abogados, el espectáculo desentrama una profunda historia que habla de la importancia del cuidado de la salud mental, especialmente cuando se crece frente a las cámaras y las redes sociales.
Mi personaje tiene muchas frases bastante fuertes y densas a nivel emocional. Es movilizante en algún punto porque uno vuelve a ciertos lugares que vivió, recuerda cómo los transitó y todo lo que en ese punto sufrió. Pero me aferré mucho a lo que que me pasa hoy en día, que me siento muy sana, que pude salir de esos lugares con ayuda, con contención, hablando... Entonces, eso que me remueve no me lleva a ese lugar tan profundo y tan de parálisis, sino que me hace reconocer todo lo que pasé y cómo estoy hoy, agregó Rocío, con sinceridad.
Incorporándose a lo que, incluso hasta el día de hoy, significó una de las series juveniles más famosas de la Argentina, le valió tener que enfrentar situaciones como ataques de pánico y trastornos alimenticios que recién pudo superar tiempo más tarde con ayuda de profesionales.
En esa línea, comentó: Las herramientas fueron fundamentales en ese momento. Tener la conciencia de que cuando me estaba pasando, empezar a registrarlo y pedir ayuda. Contarle a otras personas hace que uno lo pueda ver desde otro lugar, te das cuenta que no sos vos en sí, sino que es algo que podés tratar para reencontrarte con vos.
Agradezco mucho que siempre tuve el mismo grupo de amigas, mi familia, mis hermanas, que son altos pilares y en ese momento fueron una gran contención y un gran refugio para mí, cuando tal vez en ese lugar de la exposición no lo estaba pasando tan bien, agregó Rocío.
Al mismo tiempo, durante su paso por Casi Ángeles, sufrió acoso y amenazas que la llevaron a tener que hacer una denuncia y seguir un protocolo de seguridad.
Y, a su vez, Rocío recientemente habló de la sufrida y difícil relación tóxica que incluyó celos y posesión que tuvo con Pablo Martínez, su compañero de elenco, desde sus 16 hasta los 20 años.
Éramos muy chicos los dos y estábamos en un torbellino de un montón de cosas, no entendiendo de qué se trataba la fama, la exposición, el deseo... Yo creo que ninguno de los dos tiene la culpa ni la responsabilidad, sino que nos encontramos en un momento de nuestras vidas en que no estábamos bien y todo eso se retroalimenta, recordó la artista.
Habiendo pasado 14 años desde que decidió ponerle punto final a ese vínculo doloroso, resaltó: Mirás para atrás y decís, yo de esto aprendí un montón de cosas también. Éramos los dos muy chicos y en la adolescencia todo se siente de una manera mucho más intensa, y estando expuestos era más difícil. Se vivió desde un lugar de un sufrimiento que no fue tan copado para un vínculo de amor. Después, con el tiempo, entendí que eso no era el amor. Pero bueno, tuvo su juego y todas sus caras que tuve que ir manejando y tuve que ir soltando.
Con 36 años, Rocío comenzó a animarse a hablar cada vez más de los difíciles momentos que tuvo que atravesar durante su juventud, a pesar de que siempre mantuvo un perfil bajo: Me guardé muchas cosas desde un lugar súper respetuoso para conmigo misma y para con las cosas que viví. Pero cuando abro un poquito esa puerta y hablo de temas que duelen, hay gente que se me acerca y me cuenta que está pasando por algo parecido y todo se vuelve una comunión de algo hermoso.
Sin embargo, sus recientes dichos sobre su relación con Pablo Martínez generaron una fuerte repercusión, volviéndose virales en todas las redes sociales, algo que no la tenía tan acostumbrada y definió como un momento de vértigo y ansiedad.
Como se acerca gente que empatiza, también hay otros que te tiran cosas que no están buenas. Estuve todo el día medio paralizada en ese sentido, agarraba el celular y se me llenaba de mensajes. Pero trato de hablar con personas que siento que me van a dar buenos consejos. José María (Muscari) es uno, que tiene una manera de decir verdades con una sensibilidad muy espectacular. Yo pensaba que había hablado de más y él me dijo que no, que no estuve mal, que es lo que viví y que hablé de mi propia experiencia, de una relación, que no eché culpas... Hay que animarse de a poquito y viendo de qué manera, muy consciente, hasta dónde, cómo, contó.
-¿Seguís hablando de estas situaciones con tus ex compañeros de Casi Ángeles?
-Sí, recontra, son mis amigos. En definitiva, trabajamos muchos años juntos, nos conocemos hace mucho tiempo y mantengo vínculos. No con todos, pero sí con varios, con Gastón (Dalmau), con Mery (Del Cerro), con Cande (Vetrano), con Lali (Espósito), con Nico (Riera), con Emi (Attias), con Vico (DAlessandro)... son todos amigos y hemos hablado mucho de estas cosas y nos hemos acompañado en ese momento. Pasábamos tantas horas juntos que cuando veíamos a uno que estaba atravesando por algo difícil, nos ayudábamos a salir de esos lugares.
-Cuando estás en ese lugar con tanta mirada, de tanta gente, en el ojo de la tormenta, necesitás esos salvavidas y esos amigos que están en la misma, en el medio, que conocen el ambiente y te pueden apoyar, acompañar y guiando un poco en el camino. A veces expresarse tiene su lado B, obviamente hay opiniones para todo y ese es el juego que se plantea la exposición y la fama. Pero está bueno que tengas a tu gente de confianza que te pueda acompañar.
Los secretos detrás de 11 años de amor y una vida construida entre música, viajes y familia
Así como El divorcio del año habla sobre salud mental, también se enfoca en los conflictos de pareja y cómo los mismos pueden afectar las relaciones intrafamiliares.
Sin embargo, Rocío está felizmente en pareja desde el 2014 con Milton Cámara, un músico y compositor argentino a quien conoció de casualidad en México cuando decidió escapar de todo lo que le era conocido pero terminó encontrándose con alguien que, en realidad, la hacía sentir en casa.
-¿Cómo tomaste la decisión de irte a vivir a México?
-Yo me fui cuando tenía 24 años por un impulso, una voz interna que me dijo 'es el momento, andate. Y eso que había hecho Dulce Amor, estaba haciendo tiras diarias y había proyectos dando vueltas a futuro. Pero yo necesitaba realmente irme de viaje, quería viajar, irme un buen tiempo. Y una amiga también quería irse y nos fuimos juntas. Las dos de la manito hicimos click, compramos los pasajes y elegimos México porque una prima de ella estaba viviendo allá y había varios argentinos. Y nos fuimos. Nunca tuve miedo a qué iba a pasar si me iba y soltaba todo esto, había algo adentro mío que me decía hacelo, porque es por ahí.
-¿Qué encontraste allá que te hizo quedarte?
-A Milton. Me recontra enamoré, me enganché con toda la vida de allá y armamos una banda de música. Teníamos muchos amigos de todas partes del mundo. Vivíamos viajando con la mochila, la guitarra, recorriendo, tocando en la calle, en bares, en boliches A mí me divertía porque me conectaba con algo muy esencial de por qué yo elijo esto que hago. Y me quedé instalada, viviendo allá para recorrer y conocer un poco más. Fue hermoso, fue un antes y un después en mi vida que me cambió por completo. Construí mi familia y volví a conectarme con lo que amo, conmigo misma, con mi fuerza.
-¿Y por qué decidieron volver en 2016?
-Porque me quedé embarazada de Lupe y Milton estaba hace muchos años viajando, hacía cinco años que no veía a su familia. Yo estaba sensible, hace dos años que estábamos viajando y tenía ganas de volver a instalarme, tener cerca a mis hermanas y que me acompañen en el embarazo. Era la primera de mis hermanas y de mis amigas en ser mamá y quería volver y estar con las mujeres de toda mi vida. Estábamos con ganas de frenar un poco y armar el nidito.
Con años de experiencia, a Rocío se le es inevitable reflexionar sobre la trama de la obra: Para mí hay algo fundamental que es que la obra está muy atravesada por las redes sociales. Y es eso de no estar todo el tiempo con el teléfono presente. Si hay algo que en mi vínculo con mi pareja cuidamos mucho es el hecho de estar atentos cuando el otro te está hablando, mirarlo a la cara, escucharlo, no estar con el celular. Es esa falta de empatía porque no hay un otro mirándote, no hay un otro escuchándote realmente.
-¿Qué sentís que fue clave para sostener tu relación de más de 11 años?
-Cuando discutimos, recordarnos que la base es el amor. Porque la verdad es que nos amamos, entonces siempre alguno de los dos baja la guardia y dice, ¿cómo podemos salir de esto? ¿Qué podemos arreglar? ¿Qué necesitas de mi parte? No pensemos quién tiene la razón y veamos qué podemos sacar de esto que nos está pasando. Siempre fuimos mucho de hablar mucho y de tratar de darle espacio al otro para que se desarrolle en lo que le gusta, que tenga su grupo de amigos, sus salidas, su vocación, sus momentos de ocio con lo que le gusta hacer más allá de lo que construimos juntos.
-Finalmente se viene el casamiento, uno que será poco convencional. ¿Qué tienen preparado?
-El casamiento va a ser muy musical porque somos los dos músicos y tenemos muchos amigos músicos. Entonces va a haber un escenario con instrumentos y van a subirse a tocar cumbia, salsa, mucha latino Seguramente va a ser una ceremonia muy de amistades y de gente que va a venir a darnos la bendición, no de una manera religiosa, sino de de gente que nos ha acompañado todos estos años. Va a ser una celebración del amor, a pleno y divertida.
-¿De qué manera sentís que te cambió la maternidad?
- Me conectó mucho con el querer ser mejor persona, con esto de entregarse a un otro, que ahora la prioridad es ella. Pero también cuidar mucho lo que soy yo más allá de ella. Reflexioné mucho que para ser mamá lo primero en mi vida es ella, todos mis horarios, en llevarla, traerla, que vea a los abuelos, charlarle, estar con ella y largar el teléfono pero a la vez cuidar mi espacio y lo que me gusta hacer, mi vocación, mi trabajo No depositar en ella toda mi felicidad, no responsabilizarla de mi estado emocional. Todos los días aprendo de Lupe y con Lupe también.
-¿Te gustaría que siguiera una carrera artística como lo hiciste vos?
-Me gustaría que ella haga lo que le guste, que se sienta libre de poder elegir y yo la voy a apoyar en todo lo que desee. Pero obviamente siento que hoy en día con las redes sociales, hay una sobreexposición de la infancia y la adolescencia que para mí es muy delicado. Los niños biológicamente no tienen el cerebro desarrollado para decodificar un montón de cosas que ven en el mundo virtual y son muy vulnerables a todo eso. Entonces, con distintas familias, estamos tratando de estirar esto lo más que se pueda. Si ella, el día de mañana, me dice que quiere actuar, obvio, pero primero que termine el colegio, que respete los tiempos y ritmos.
Su participación en la serie Yiya y su proyecto musical
Después de sacar su EP Volare, un disco íntimo, emocional y profundamente personal, y a pesar de que hoy estar enfocada de lleno con la temporada en El divorcio del año, el triunfal regreso a la actuación de Rocío Igarzábal fue con la serie Yiya (Flow), una ficción basada en la historia real de Yiya Murano en la que interpretó a Alicia, la hija Juan Luis (Boy Olmi), la última pareja de la protagonista.
Lo que tiene la ficción es que te permite jugar un poco más allá de la historia real. Mi personaje no tenía mucha información porque es la hija de una de sus últimas parejas y ella no quiso dar notas a la prensa, ni su nombre ni nada. Encontré solo una nota de ella en donde se refería a Yiya como la asesina de su padre, a pesar de que falleció varios meses después, algo que no se ve en la serie. Pero sí se ve toda la sospecha que tiene la hija sobre Yiya, los indicios, cómo en la casa empiezan a faltar cosas ella es los ojos del padre, relató Rocío.
Y destacó: Fue un placer grabar porque Boy (Olmi) y Juli (Zylberberg) son bestias actuando y personas súper divertidas para laburar tanto delante como detrás de cámara. Entonces las charlas que teníamos, toda la construcción de los personajes estuvo muy buena en ese sentido. Y Mariano Hueter también, un capo porque ya sabía lo que quería, un visionario que tiene la convicción de que esto es así y es mucho más fácil porque uno se entrega y confía. Las jornadas de grabación eran muy fluidas y no había mucha repetición de escenas. Y me encantó volver a actuar, me encantó.
-¿Sentís que fue el empujoncito que necesitabas para volver a actuar de lleno?
-Sí, la verdad que sí. Con este proyecto entendí que la Rochi actriz nutre mucho a la Rochi música. Esta obra me hizo conectar con cosas que viví, me dan ganas de escribir otro tipo de canciones, más profundas, más comprometedoras para conmigo misma. Estoy componiendo canciones nuevas para sacar este año, entonces todo esto me motiva, me envalentona mucho.
-¿Qué querés contar en tu nuevo disco?
-Mi último disco habla de que me aferré mucho para salir adelante desde el lugar de la luz. Ahora quiero mirar un poquito a qué pasa cuando está oscuro. La música te permite abrir un poco el juego y poder hablar de ciertas cosas desde otro lugar, lo vuelve universal. Vos escribís una canción y, una vez que la sacaste, ya no es tuya, solamente va a ser para alguien más que esté en esa situación. Creo que eso es muy sanador, muy transformador y mágico.
DD
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