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Provinciales
La Calle 11/01/2026 06:11 3 min de lectura

STREAMING. Él y ella es demasiado sombría para ser divertida

STREAMING. Él y ella es demasiado sombría para ser divertida
Foto: La Calle

El sexo, la violencia, la ambición y la desconfianza impulsan la nueva miniserie de Netflix que tiene mucho de Sr. y Sra. Smith. Seis episodios donde los giros y absurdos se multiplican.

A medida que los thrillers de todos los estilos y subgéneros proliferan en plataformas que claman por la atención de los espectadores, lo que cada vez separa más a los que merecen la pena engancharse de los que solo nos están haciendo perder el tiempo es una sola cualidad: el tono.

Todos cuentan con una o dos estrellas de marca. Muchas miniseries, como Desprecio de Alfonso Cuarón, cuentan con un creador prestigioso o al menos famoso. La mayoría están adaptadas de novelas de exitosas. Y todas avanzan a un ritmo vertiginoso, dejando grandes huecos que rellenar y el consabido suspenso al final de cada episodio. Pero ninguno de estos incentivos puede ocultar la ausencia de guiones y direcciones que establezcan un ambiente distintivo y profundo.

Por desgracia, este es el caso de Él y ella (His & Hers), un thriller criminal de Netflix que interpretan Tessa Thompson y Jon Bernthal como dos cónyuges distanciados que se sospechan mutuamente de haber asesinado a una mujer que ambos conocían.

Creada por William Oldroyd, un cineasta de merecido prestigio por sus aclamados thrillers psicológicos Lady Macbeth y Mi nombre era Eileen, en esta miniserie hay un eco de Sr. y Sra. Smith (la película de espías de Brad Pitt y Angelina Jolie), tanto en el título como en su premisa.

El sexo, la violencia, la ambición y la desconfianza mutua impulsan el arco de seis episodios. El problema es que Oldroyd nunca decide del todo cuán en serio debe tomarse la historia que cuenta.

El primer episodio es todo engaños y revelaciones demasiado fáciles como para evitar hacer spoilers en este artículo. Anna Andrews, interpretada por Thompson, aparece como una figura frenética, con una remera raída, bebiendo vino de la botella y revolviendo un departamento desordenado. Pero ella se arregla rápidamente, entra muy serena a las oficinas de una cadena de noticias y descubre que el puesto de presentadora del que se había tomado una larga licencia ha sido ocupado por una rubia llamada Lexy Jones (Rebecca Rittenhouse).

A esa hora, muy cerca de allí, en el pintoresco pueblo de Dahlonega, el detective Jack Harper, interpretado por Bernthal, es alertado de que se ha encontrado un cuerpo en el bosque.

El sexo es un juego de poder

Los sospechosos de acumulan, pero Él y ella se toma su tiempo para aclarar las relaciones entre los personajes centrales, no solo Anna y Jack, cuya relación anterior ella interrumpió de repente, sino también de otros personajes.

La rivalidad de Anna con Lexy es tan mordaz y típica, como la hipocresía que envuelve las relaciones entre colegas en cualquier canal de televisión. También en ese mundillo, el sexo es un juego de poder.

Afectada por demencia, la madre de Anna, ha languidecido en ausencia de su hija. Un lugar bastante común. Además, usar la agresión sexual como desarrollo de personajes es un recurso que devalúa una experiencia horrible, pero Netflix lo sigue explotando.

Los diálogos de la serie muestran cierta pereza por parte de los guionistas. Sin embargo, es un thriller que invita a desconectar la mente y disfrutar del dilema simple: ¿le creemos a él o a ella?

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