Tribunas de Carnaval: Finalmente son 70 millones más caras que el año pasado y el municipio se desmiente a sí mismo sobre cuál fue la empresa que ganó la licitación
Con un costo final de casi 230 millones de pesos, el alquiler de tribunas para el Carnaval 2026 terminó siendo 70 millones más caro que el año pasado, tomando como base el presupuesto oficial establecido de 160 millones de pesos, ya que no hubo infor
Tribunas de Carnaval: Finalmente son 70 millones más caras que el año pasado y el municipio se desmiente a sí mismo sobre cuál fue la empresa que ganó la licitación
Con un costo final de casi 230 millones de pesos, el alquiler de tribunas para el Carnaval 2026 terminó siendo 70 millones más caro que el año pasado, tomando como base el presupuesto oficial establecido de 160 millones de pesos, ya que no hubo información oficial de la cifra final por la que fue adjudicada la licitación. De todas maneras, muy por encima de la inflación. Pero el problema no solo radica en lo económico: el propio municipio anunció públicamente que la licitación había sido ganada por una empresa y semanas después, por decreto conocido este jueves en el Boletín Oficial, se la adjudicó a otra firma, asegurando además que fue la único oferente. Sin explicaciones ni rectificaciones, la gestión Azcué dejó expuesta una licitación sin competencia, carísima y atravesada por una contradicción oficial difícil de explicar.
El 12 de diciembre de 2025, día de apertura de sobres de la Licitación Pública N° 02/2025, el Ente Permanente de Carnaval difundió la información oficial de que se había presentado un solo oferente, la firma Montaje Litoral, cuya propuesta cumplía con todas las condiciones del pliego. La comunicación fue publicada en los canales institucionales y reforzada con declaraciones del presidente del Ente, Luis Sánchez, quien no solo confirmó a la empresa sino que celebró el proceso y aseguró que el Carnaval estaba estructuralmente al 95% listo. Montaje Litoral, dijo, volvería a estar a cargo de la infraestructura.
Este jueves 8 de enero, en el Boletín Oficial se publicó el Decreto N° 1.388/2025. Y con el decreto, otra realidad.
Según el texto firmado por el intendente Francisco Azcué, el único oferente fue RIBRON S.A., empresa rosarina a la que se le adjudicó la totalidad del contrato por casi 230 millones de pesos. Montaje Litoral desapareció del expediente como si nunca hubiera existido. No hay aclaraciones, no hay rectificaciones, no hay explicaciones. Solo un decreto que afirma algo exactamente opuesto a lo que el municipio había anunciado públicamente menos de un mes atrás.
Información Oficial de la sección Noticias de la Página del Municipio de Concordia
Luis Sánchez, el director del Ente Carnaval de Concordia.
Captura del decreto publicado este 8 de enero en el Boletín Oficial
Son dos documentos oficiales que se contradicen entre sí. Por un lado, una comunicación institucional con nombre de la supuesta empresa ganadora. Por el otro, un decreto que adjudica la misma licitación a otra firma y asegura que fue la única oferente.
Mientras tanto, los números que no cierran
En la edición 2025, el presupuesto oficial para tribunas fue de 160 millones de pesos (No se informó de manera oficial la cifra con la que se adjudicó la licitación, que podría ser incluso menor). Para 2026, la cifra trepó a 270 millones. Finalmente, la adjudicación cerró por debajo de ese techo (casi 230 millones), pero aun así dejó un aumento cercano a los 70 millones (por lo menos un 44% más caro que el año pasado), muy por encima de la inflación anual que el propio municipio usa como vara para ajustar tasas, así como de la eficiencia y austeridad pregonada para justificar recortes y despidos.
Pero eso no es todo, el aumento considerable en el presupuesto de tribunas respecto a la edición pasada, tiene lugar -tal como fue informado públicamente- a la par que se eliminaron sectores del VIP tradicional para avanzar con la instalación de camarotes a cargo del concesionario de las Cantinas y la venta de publicidad. Traducido en términos simples significa menos fierros, menos estructura, menos fletes, menos horas de montaje y desarme de tribunas.
El resultado final es una licitación sin competencia, excesivamente más cara que el año pasado y narrada de dos maneras distintas por la gestión Azcué.
No hace falta hablar de irregularidades. No hace falta insinuar maniobras: el municipio se pisa solo.