Excarcelaron a los presuntos testaferros de Edgardo Kueider | Análisis
Se trata de un empleado del Congreso y de un primo del ex senador. Ambos habrían formado parte de una empresa que la Justicia considera una pantalla para disimular ingresos irregulares
Los dos presuntos testaferros de Edgardo Kueider fueron excarcelados por una decisión de la Cámara Federal de San Martín. Se trata de Daniel González (alias Gonzalito o Pajarito), un empleado de la Biblioteca del Congreso, y Javier Ernesto Rubel, primo del ex senador entrerriano.
En distintas etapas, ambos fueron socios de Kueider en la empresa Betail SA. Esta firma figura como dueña de tres departamentos y dos cocheras en un edificio de lujo en Paraná. Según consta en el expediente judicial, la empresa no tuvo nunca giro comercial, por lo tanto, no podía generar recursos. Además, ninguno de los socios tenía ingresos para justificar la integración del capital.
La presunción de la Justicia es que Betail, una empresa que se fundó para actividades agropecuarias, fue una fachada que le permitió a Kueider comprar inmuebles que no podía justificar. Asimismo, habría servido para ingresar en el circuito legal dinero que en el expediente judicial se considera ilegal.