Roger Waters le pidió a Trump dejar de comportarse como un niño y defendió a Nicolás Maduro
Internacionales | Roger Waters volvió a pronunciarse en defensa del dictador venezolano Nicolás Maduro, esta vez después de su captura
Roger Waters volvió a pronunciarse en defensa del dictador venezolano Nicolás Maduro, esta vez después de su captura por fuerzas estadounidenses bajo órdenes de Donald Trump. El músico británico lo hizo a través de un video publicado en sus redes sociales, donde combinó consignas políticas, acusaciones contra Washington y una particular estadística global.
Por amor de Dios, Venezuela es una nación soberana. ¡Manos fuera de Venezuela!, reza la frase, sobre fondo rojo, que abre la grabación de un minuto y 40 segundos. Luego aparece Waters, en formato selfie, con remera negra y anteojos, en tono solemne y discurso encendido.
Estamos realmente consternados por el salvaje acto de agresión del imperio de Estados Unidos contra nuestros hermanos, hermanas y camaradas en Venezuela, esa grande y maravillosa expresión de la Revolución Bolivariana, afirma el ex integrante de Pink Floyd, sin referencias a la crisis humanitaria ni a las denuncias de violaciones a los derechos humanos en el país caribeño.
Según Waters, su postura no es minoritaria. Muy por el contrario, asegura representar a una aplastante mayoría planetaria. Alrededor del mundo, solo Dios sabe qué porcentaje, pero probablemente el 99% de todas las personas estamos diciendo que deploramos estas acciones, sostuvo, sin ofrecer precisiones sobre el método de consulta.
El músico también apuntó directamente contra Trump y su entorno. Les pidió al Ejército y al Gobierno estadounidense respetar el derecho soberano de los venezolanos y los exhortó a madurar. Por el amor de Dios, dejen de comportarse como niños en el patio de una escuela. Este es nuestro mundo, no el de ustedes lanzó.
Y concluyó: No soy un hombre de oración, pero sí un hombre activo, y haré todo lo que esté en mi poder para apoyar a Venezuela, que es un país soberano y debería ser dejado en paz por el gendarme gringo del norte.