El padre de la literatura judía latinoamericana y su relación con Entre Ríos
Nació en Proskurov, Imperio ruso, el 1 de enero de 1883, pero creció en Argentina y aquí fue reconocido por su obra literaria entre las que encontramos títulos como Entre Ríos, mi país o Los gauchos judíos. Se trata de Alberto Gerchunoff, novelis
Nació en Proskurov, Imperio ruso, el 1 de enero de 1883, pero creció en Argentina y aquí fue reconocido por su obra literaria entre las que encontramos títulos como Entre Ríos, mi país o Los gauchos judíos. Se trata de Alberto Gerchunoff, novelista y ensayista, quien si bien nació en Rusia, llegó con su familia a Argentina y se instalaron en Santa Fe y luego en Entre Ríos.
A partir de 1880 comenzaron a llegar judíos a Entre Ríos. Fundamentalmente lo hicieron entre 1885 y 1889 ya que fueron expulsados de Rusia. En 1889 llegaron de Alemania unos 1200 inmigrante. Pero el gran cambio se dio a partir de 1890, cuando Argentina lanzó su plan de inmigración, el cual consistió en pagar los pasajes, lo que trajo como consecuencia que desde 1891 hasta 1896 llegaran al país más de 20 mil judíos provenientes de Rusia y Rumania, instalándose en su gran mayoría en Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe. Escapaban de la intolerancia y el hambre, y por supuesto que lo que buscaban era libertad, trabajo y mejor calidad de vida.
En Entre Ríos ocuparon, sobre todo, la zona centro de la provincia, y es posible hallar la influencia cultural que dejaron en Villaguay, Villa Domínguez, Villa Clara, Basavilbaso, Rajil, San Gregorio, Carmel, Leven, Las Moscas, entre otros sitios. Es así que a comienzos del siglo XX la provincia llegó a sumar alrededor de 170 colonias judías.
La familia Gerchunoff llegó al país en 1889 y se instaló, en principio, en Moisés Ville, provincia de Santa Fe. Allí, un gaucho dio muerte a su padre, y posiblemente eso fue lo que motivó el traslado familiar a Entre Ríos, más precisamente a Colonia Rajill, ubicada en cercanías a Villaguay.
Colonia Rajill fue fundada por el Barón Moritz Hirsch, como refugio para judíos que huían de los progroms europeos. En estos dos lugares pasó su infancia Alberto, trabajando de boyero y agricultor.
Vale apuntar que el nombre del escritor que hoy nos ocupa fue Abraham, pero él lo cambió por Alberto cuando tomó la ciudadanía argentina.
Cuando tenía 12 años se trasladó a Buenos Aires. Muy joven comenzó a trabajar en el periodismo, oficio que no dejó hasta su muerte. En el medio que más aportó fue el diario La Nación, aunque trabajó para muchos otros. De La Nación fue también corresponsal en Chile.
A la par de esta tarea, Gerchunoff fue vicedirector del Boletín del Ministerio de Instrucción Pública durante 11 años y director de El Mundo en 1927. Asimismo, enseñó Literatura en el Colegio Nacional Belgrano y en el Colegio del Pilar, del que fue vicedirector. Dictó conferencias en el Ateneo de Madrid (España) en 1914. También militó en política. Lo hizo en el partido demócrata progresista. Alberto Gerchunoff fue un gran narrador. Su aporte a la literatura, en la que unió la cultura criolla y la judía, es muy valiosa. La documentación empleada en sus obras es más que importante, ya que da mayor jerarquía y exactitud a su tarea.
Los gauchos judíos es sin dudas su obra más conocida y distinguida, la que incluso fue llevada al cine, pero más allá de este título dejó una obra interesante y siempre comprometida de una u otra manera con la realidad. En uno de los cuentos incluidos en esta obra, narra la muerte de su padre.
Alberto Gerchunoff es considerado el padre de la literatura judía latinoamericana. La primera edición de Los gauchos judíos fue prologada por Martiniano Leguizamón, inmenso exponente de la literatura entrerriana.
Jorge Luis Borges dijo de Gerchunoff: Fue un indiscutible escritor, pero el estilo de su fama trasciende la de un hombre de letras. Sin proponérselo y quizá sin saberlo, encarnó un tipo más antiguo: el de aquellos maestros que veían en la palabra escrita un mero sucedáneo de la oral, no un objeto sagrado.