Luciano Pantano, el monotributista "propietario" de la mansión en Pilar, usaba una tarjeta corporativa de AFA con millonario monto disponible
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El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky ubicó a directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el epicentro de una investigación por presunto lavado de dinero, vinculada a la compra de una mansión en Pilar y otros bienes, a partir de pruebas consideradas clave dentro del expediente.
Entre los elementos centrales de la causa, el magistrado destacó que una tarjeta de crédito utilizada por el supuesto testaferro Luciano Pantano es corporativa de la AFA y registra gastos mensuales cercanos a los 50 millones de pesos. Parte de esos consumos corresponden a telepases de vehículos de alta gama, varios de los cuales fueron secuestrados en la casaquinta de Villa Rosa, en Pilar.
En ese contexto, Aguinsky rechazó apartarse del expediente y negarse a remitirlo al juez federal de Campana, Adrián González Charvay, quien había planteado una inhibitoria por razón territorial, dado que las propiedades investigadas se encuentran en territorio bonaerense.
El magistrado advirtió que el ilícito precedente del presunto lavado de dinero estaría constituido por la figura de la administración fraudulenta, la cual habría sido cometida en perjuicio de la AFA y a través de sus directivos.
Al fundamentar su decisión, Aguinsky remarcó que el supuesto testaferro y titular formal de los bienes bajo investigación abona consumos con una tarjeta de crédito que pertenece a una cuenta corporativa de la Asociación del Fútbol Argentino, cuyo domicilio figura en Viamonte 1366 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En la resolución, el juez citó un informe sobre la tarjeta American Express de Luciano Pantano, en el que se detalla que con ella se pagan, entre otros gastos, los pases de los automotores secuestrados en Villa Rosa. Allí surge, según el magistrado, que se trata de una cuenta corporativa de la AFA, y que los resúmenes llegaban a la sede de la entidad.
Aguinsky señaló además que en esa tarjeta aparecen numerosos consumos y pagos de servicios con un promedio mensual de 50.000.000 de pesos entre enero y diciembre de 2025, gastos que sostuvo deben ser investigados para determinar si están vinculados con el predio de Pilar y, en caso de tratarse de un delito en curso, hacer cesar sus efectos en forma inmediata.
El epicentro del delito
Para el juez, el centro de la investigación no se encuentra en la mansión de Pilar, sino en la Asociación del Fútbol Argentino, cuyo domicilio legal está en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a escasos metros del tribunal donde tramita la causa. En ese sentido, sostuvo que el Juzgado Federal de Campana se encuentra a 82 kilómetros del núcleo real de los hechos investigados.
Asimismo, recordó que el fiscal en lo penal económico Claudio Navas Rial vinculó este expediente con otra investigación abierta por presunta evasión de aportes e impuestos por parte de la AFA, por un monto estimado en 19 millones de pesos, que tramita en otro juzgado del mismo fuero porteño, a cargo del juez Diego Amarante. Esa imputación, indicó Aguinsky, completa el cuadro indiciario respecto de los delitos precedentes al supuesto lavado de activos.
El magistrado consideró que el estado actual de la causa permite una determinación más precisa de la competencia territorial, y subrayó que el fuero Penal Económico es un ámbito de especialidad, creado para investigar conductas de alto impacto en el orden económico y financiero.
Finalmente, Aguinsky comunicó el rechazo del planteo de inhibitoria a González Charvay. En caso de que el juez de Campana no acepte la decisión, el conflicto será resuelto por la Cámara Federal de San Martín. Mientras tanto, la investigación continuará en el Juzgado Penal Económico Nº 10, incluso durante la feria judicial de enero, que fue habilitada para este caso.