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Buenos Aires » Clarin
Fecha: 09/05/2026 00:07
El primer envío sospechoso lo detectaron el 24 de abril en el aeropuerto de Ezeiza. Dentro del paquete había una caja plástica con once ladrillos de cocaína. Pero no hubo detenidos. Fue como si nada hubiera pasado. Pocos días después encontraron un segundo cargamento con la misma droga. Las autoridades tampoco hicieron sonar las alarmas. Las encomiendas viajaron a París en un vuelo de Air France. Todo transcurrió en aparente normalidad, hasta que la red narco quedó al descubierto. La modalidad de la banda era el envío de cocaína sellada al vacío y camuflada como un envío courier corriente. En estos casos, fueron 23 kilos en un par de encomiendas. Se calcula un valor de mercado de 165 mil dólares. El operativo de seguridad y judicial se desarrolló bajo la modalidad de "entrega vigilada", en una investigación coordinada entre Argentina y Francia. Tres ciudadanos franceses quedaron detenidos. El 24 de abril, la Dirección General de Aduanas y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectó el primer envío sospechoso en el sector Courier de exportación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Esos once ladrillos de cocaína aparecían marcados con el símbolo de un escorpión. En medio de la investigación encontraron un segundo envío, en el mismo aeropuerto y conectado con la encomienda anterior. Eran 12 kilos de cocaína escondidos dentro de un compresor de aire. Mientras las autoridades dieron aparente vía libre al envío, rastrearon registros aduaneros y detectaron el ingreso al país de dos franceses, vinculados con el cargamento narco. El Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 6, a cargo del juez Marcelo Ignacio Aguinsky, les prohibió la salida del país y lanzó pedidos de captura internacional. Ambos fueron detenidos en Uruguay, cuando intentaban regresar a la Argentina. Llevaban documentos falsos. Tras su captura hubo allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y fueron secuestrados dispositivos electrónicos, documentación, dinero y equipaje, entre otros elementos. Mientras tanto, las encomiendas fueron embarcadas el 1° de mayo en un vuelo de Air France con destino París. Ambos envíos ya estaban bajo la lupa de Aduana Argentina, la Dirección Nacional de Inteligencia e Investigaciones Aduaneras francesa (DNRED), fiscalías de París, Lyon y Bobigny, además de personal de seguridad de la aerolínea. Un día después, el sábado 2 de mayo, el avión llegó a París. Allí el cargamento quedó disponible para el retiro del destinatario, como si fuera un envío normal. Pero era una trampa. Finalmente, desde Francia confirmaron este miércoles la detención de un ciudadano en París. Se trataría de una persona clave en la red narco transnacional. Newsletter Clarín
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