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Paraná » Litoral FM
Fecha: 08/05/2026 18:02
En la esquina de Artigas y Santos Domínguez, a metros de FM Litoral, hay mucho más que un kiosco de diarios y revistas. Hay memoria, historias compartidas, nostalgias intactas y una resistencia silenciosa frente al paso del tiempo. Allí trabaja desde hace más de tres décadas Daniel García, un comerciante querido por generaciones de vecinos que convirtió su local en un verdadero refugio cultural.
Durante una entrevista en el programa Punto de Partida, Daniel habló de la fiebre mundialista por los álbumes y figuritas, del cambio en los hábitos de lectura, de las reliquias que vende en su kiosco y de las anécdotas inolvidables que le regala cada jornada.
Con la llegada de un nuevo Mundial, el furor por las figuritas volvió a instalarse con fuerza en todo el país. Y el histórico kiosco de Daniel no es la excepción.
Sin embargo, la enorme demanda se mezcla con una dificultad que afecta a muchos kiosqueros tradicionales: la falta de stock.
La gente se ha volcado de manera impresionante a comprar el álbum y las figuritas del Mundial. Pero nosotros todavía no recibimos los álbumes que venimos pidiendo desde hace un mes, explicó García.
Mientras otros comercios no tradicionales ya comenzaron a vender el producto, Daniel expresó su sorpresa por la demora de los distribuidores hacia los kioscos de revistas, históricamente vinculados a este fenómeno popular.
La escena se repite todos los días: chicos saliendo de la escuela, padres preguntando por sobres y adultos reviviendo una pasión que atraviesa generaciones.
Los chicos preguntan continuamente, pero también la gente grande. Hay muchos chicos de más de 40 años que quieren completar su álbum, contó entre risas.
Los cambios en el consumo obligaron a reinventarse. Y Daniel lo entendió antes que muchos.
Hoy, además de diarios y revistas, su kiosco ofrece libros, autitos de colección, juguetes y objetos retro que despiertan emociones inmediatas.
El kiosco se tuvo que reciclar. Ya no es solamente un kiosco de revistas. Hoy es un poco juguetería, librería y espacio de colección, señaló.
Entre los productos más buscados aparecen los clásicos autitos antiguos y modelos de colectivos históricos, piezas que generan verdaderas escenas de colección urbana.
Una de las anécdotas más insólitas ocurrió hace pocos días, cuando un chofer de colectivo vio dos miniaturas exhibidas en el kiosco mientras realizaba su recorrido.
Frenó el colectivo lleno de pasajeros, puso el freno de mano y se bajó a preguntar por los modelos. Después terminó el recorrido y volvió para comprarlos, recordó Daniel.
La historia provocó risas en el estudio de FM Litoral, pero también refleja algo más profundo: el poder emocional que tienen los objetos vinculados a la memoria colectiva.
Lejos de la idea de que la lectura desapareció, Daniel observa un fenómeno diferente: un regreso más selectivo y personalizado.
La gente no dejó de leer. Refinó la lectura, aseguró.
Según cuenta, muchos adolescentes y jóvenes comenzaron a acercarse nuevamente a los libros físicos, especialmente novelas, historias fantásticas y clásicos de detectives como Sherlock Holmes.
En su kiosco todavía sobreviven revistas históricas como El Tony, DArtagnan, Patoruzito o Anteojito, publicaciones que marcaron generaciones enteras y que hoy son buscadas por nostalgia.
La gente las busca aunque sean viejas, porque les recuerdan su infancia, cuando estudiaban con una revista escondida dentro de la carpeta, dijo.
Para quienes crecieron leyendo historietas, aquellas publicaciones representaban mucho más que entretenimiento: eran parte de una cultura popular que unía imaginación, aventura y hábito de lectura.
En tiempos de pantallas, consumo rápido y vínculos virtuales, el kiosco de Daniel conserva algo difícil de encontrar: conversación humana.
Cada cliente llega con una historia, una búsqueda o un recuerdo. Algunos preguntan por revistas antiguas, otros por libros, otros simplemente se acercan a conversar unos minutos.
Después de 30 años detrás del mostrador, Daniel se convirtió en parte del paisaje emocional del barrio.
Abre todos los días desde las 7:30 hasta las 17:30 y sigue atendiendo con la misma calidez de siempre.
Fanático de River Plate y atento también a la realidad de Patronato, Daniel representa a esos comerciantes que sostienen mucho más que un negocio: sostienen identidad, tradición y comunidad.
En una esquina cualquiera de Paraná, entre figuritas, revistas viejas y autitos de colección, todavía late una parte entrañable de la historia cotidiana de la ciudad.
Fuente: FM Litoral
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