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Buenos Aires » TN
Fecha: 08/05/2026 14:32
Luego de algunas advertencias sobre el precio de la harina y su posible impacto en el valor del pan, como la realizada por la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires (Fippba), desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) aclararon, por medio de un informe, que el trigo representa apenas un 6,7% del precio final al consumidor del pan. Desde la Sociedad Rural Argentina queremos aportar claridad al debate público sobre el precio del pan y el verdadero rol del trigo dentro de la cadena de valor, comunicó la entidad que preside Nicolás Pino. Según indicaron, el valor del cereal representa apenas el 6,7% del precio final de un kilo de pan. Es decir, menos de una décima parte de lo que paga el consumidor en la panadería. El precio del pan surge de la interacción de múltiples factores a lo largo de la cadena (impuestos, costos laborales, logística, energía, alquileres y estructura comercial) que inciden en los márgenes de cada uno de los eslabones y, por lo tanto, en sus decisiones. En este contexto, las variaciones en el valor del trigo tienen un impacto acotado sobre el precio final del pan. Los datos recientes son claros: entre comienzos de 2024 y la actualidad, la participación del trigo en el precio del pan cayó del 10% al 6,7%, en un marco de negocio de menor intervención en el mercado y reducción de los derechos de exportación del 12% al 7,5%, pormenorizó el reporte. Para un análisis adecuado, resulta necesario considerar lo que ocurre en cada uno de los eslabones que conforman esta cadena de valor, a fin de lograr una comprensión integral de su funcionamiento. Por eso, resulta clave evitar simplificaciones que atribuyen a los productores responsabilidades que no reflejan la dinámica, indicaron los ruralistas. El campo argentino continuará produciendo, invirtiendo y generando empleo en todo el país. En ese camino, resulta fundamental seguir consolidando un entorno que incentive la producción, la inversión y el funcionamiento pleno de los mercados, en beneficio de toda la cadena y de los consumidores, concluyeron. Sube el precio de la harina La constante suba en el precio local del trigo, impulsada por los aumentos en las cotizaciones internacionales y la merma en la oferta interna del cereal, impulsaron los valores de la harina en las últimas semanas, con incrementos que superan el 10%, según la calidad del producto. El trigo registró un fuerte movimiento alcista en el mercado disponible durante abril y lo que va de mayo, pasando de $257.400 la tonelada a principios del mes pasado a $287.800 la tonelada en Rosario, lo que implica un incremento cercano al 12%. No obstante, este es solo un precio de referencia, ya que la molinería paga por encima de ese valor en búsqueda de la calidad apropiada para la producción de harina y la panificación, cuestión que le está costando conseguir a la industria. En este sentido, se han llegado a pagar lotes puntuales de trigo de alta calidad (+30% de gluten) a más de $450.000 la tonelada. En este sentido, el presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, indicó que la bolsa de 25 kilos de harina de calidad básica pasó de valer entre $11.000 y $12.000 en abril a $13.000 o $14.000 durante esta semana, mientras que las de mayor calidad quedaron estancadas entre los $17.000 y $18.000. Los negocios que nosotros estamos haciendo son en función de los lotes de calidad que estamos consiguiendo en un año donde no hay calidad, dijo Cifarelli. Sobre eso, agregó: Se pueden encontrar harinas que están muy por encima, hasta un 40%, por encima del precio del mercado. O sea, uno va poniendo el valor de la harina en función del trigo que conseguís. Teniendo en cuenta este contexto, Cifarelli remarcó: Viene aumentando, porque así lo hace el trigo. Por ahí aumentó mucho más del 10% o menos. Hay mucha volatilidad y estamos pagando precios desorbitantes por lotes puntuales de calidad. En cuanto al aumento del precio del trigo, el titular de FAIM consideró que, no obstante las complicaciones que trae el sector molinero, es algo bueno porque le da al productor un retorno que lo desafía a seguir confiando en el cultivo de una cadena que le va a dar al país US$ 5.000 millones. Y concluyó: La oferta va a volver a la normalidad en la medida (que el productor) vea que lo que se está pagando es muy bueno y que es mucho más conveniente vender en esta campña que guardar. El aumento consignado por Cifarelli se condice con los advertidos por los panaderos. En diálogo con TN, el secretario general de la Federación Industrial Panaderil de la Provincia de Buenos Aires (Fippba), Raúl Santoandre, indicó que la bolsa de 25 kilos pasó de $14.200 o $14.500 a valores que rondan los $16.000 o $17.000, dependiendo de la calidad. De hecho, el dirigente indicó que en la última semana subió $1.000. Desde los molinos nos dicen que si bien hay una cosecha récord, la calidad no es la mejor para hacer una harina panificable. El trigo que se consigue cuesta hacerlo y por eso aumenta nuestra principal materia prima, dijo Santoandre. Y agregó que el panadero tiene que hacer malabarismos porque el gluten no se fusiona y hay que buscarle la vuelta. Pero no solo la harina registró un marcado incremento en los últimos días, sino que también lo hizo la grasa, otro componente indispensable de la panadería: Esta semana aumentó $20.000 la caja de 20 kilos, pasando de $100.000 a $120.000, sostuvo el dirigente empresario. Sin embargo, el Santoandre planteó que no es posible trasladar todas estas subas de manera lineal al consumidor, porque no tiene dinero. Las panaderías están mal, pero tratamos de cuidar al cliente, aunque a veces no sabemos cómo hacer. Y agregó: Lo dulce ya se ha dejado de vender. La venta de facturas está muy resentida y ahora también está llegando al pan. O sea, el aumento lo hacemos en una proporción, porque si no tenemos que cerrar.
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