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Paraná » Cuestion Entrerriana
Fecha: 08/05/2026 13:35
La presión de la importación de productos textiles, sumada al desplome del consumo local, llevó a Textil Amesud a solicitar la apertura de su concurso preventivo, en un nuevo golpe para la ya castigada industria nacional. La compañía, fundada por el empresario coreano Yeal Kim, fue durante años líder en la producción de tejidos de punto en el conurbano bonaerense. Hoy, en cambio, opera apenas entre el 20% y el 30% de su capacidad instalada y enfrenta caídas de ventas cercanas al 70% respecto de tres años atrás. Capacidad ociosa récord y derrumbe productivo La crisis de Amesud se inscribe en un panorama sectorial crítico. En los primeros dos meses del año, la industria textil argentina llegó a un nivel de capacidad ociosa del 70%, con siete de cada diez máquinas detenidas y una baja productividad que se viene consolidando en los últimos dos años, según datos de la Fundación Pro Tejer. Un informe de la entidad reveló que, solo en febrero de 2026, la producción industrial textil cayó 33% interanual y acumuló una contracción del 36% frente al mismo mes de 2023. El retroceso se extendió también al sector de prendas de vestir, cuero y calzado, cuya fabricación se redujo 18% respecto de 2025 y 20% en comparación con 2023. Impacto de Shein, Temu y la apertura aduanera Esta situación, que se replica en muchas compañías del rubro, está directamente vinculada al crecimiento de importaciones a través de plataformas como Shein y Temu, así como a la liberalización de los controles aduaneros y la caída sostenida del consumo interno. La apertura del concurso preventivo por parte de Amesud es consecuencia de una combinación de estos factores. Según explicó el propio Yeal Kim, quien fue presidente de la Fundación Pro Tejer e integra su Consejo de Administración, la empresa está produciendo en niveles mínimos. Es inviable una empresa que pueda trabajar con menos del 30% de su capacidad, advirtió. En ese marco, detalló que el inicio del deterioro se dio cuando las grandes marcas que antes encargaban sus tejidos comenzaron a importar productos terminados en lugar de abastecerse de fabricantes locales. Despidos, menos producción y ventas en picada En los últimos dos años, Amesud redujo su plantilla de 430 a 250 empleados y recortó su producción de 700 toneladas mensuales en 2018 a apenas 150 toneladas en 2025, según confirmó David Kim, gerente de la firma e hijo del fundador, en diálogo con el diario español El País. Además, el ejecutivo advirtió que analizan suspensiones y reducciones horarias, dado que las ventas bajaron 60% desde mediados de 2023, remarcó. Consumo en caída y competencia desleal La crisis que atraviesa Amesud refleja una tendencia general en el sector, atravesado por una fuerte caída del consumo que golpea especialmente a bienes no esenciales como indumentaria y textiles para el hogar. El informe de Pro Tejer explicó que la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de servicios básicos agua, electricidad, gas, alquileres, educación y salud restringen los fondos que los consumidores destinan a este tipo de productos. En 2025, las importaciones de prendas de vestir y artículos del hogar aumentaron 185% en cantidades, según la misma entidad. Pro Tejer denunció condiciones de competencia desleal derivadas de la reducción de los mecanismos de protección comercial y de las falencias en el control aduanero. Señaló, además, que la postergación de una reforma fiscal para estimular la producción nacional sigue siendo una traba significativa: En el caso de una prenda vendida en un shopping, aproximadamente el 50% del precio final corresponde a impuestos, advirtió la entidad que nuclea a distintos empresarios locales del mundo textil.
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