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Paraná » Al Dia ER
Fecha: 08/05/2026 13:14
En una columna que analiza la compleja realidad de las economías hogareñas, el intendente de San José de Feliciano, Damián Arévalo, reflexionó sobre la tentación de la financiación en tiempos de escasez. Advirtió sobre la necesidad de ejercer la prudencia para evitar que el alivio momentáneo de la tarjeta de crédito se convierta en una amenaza para la estabilidad y la tranquilidad del hogar. La trampa de la cuota: El desafío de la economía familiar del mes a mes, del día a día, se titula la columna de opinión de Damián Arévalo sobre la realidad económica de las familias. A continuación, el texto completo: Llegar a fin de mes se ha vuelto, para muchos, un verdadero flagelo. La cuenta regresiva entre lo que queda en el bolsillo y los días que faltan para el próximo cobro, genera una ansiedad y una serie de necesidades que son difíciles de ignorar. En este escenario de escasez, donde ni un sueldo aumentado al 100 % alcanzaría, aparece una tentación vestida de solución: la financiación. El espejismo de los pagos chiquitos, de los créditos fáciles, nos lleva a una cultura de consumo que nos dice que si lo podemos pagar en cuotas, lo podemos tener. El problema es que las cuotas son como una anestesia: nos quitan el dolor del gasto en el momento, pero la deuda sigue viva. La necesaria prudencia y saber dónde estamos parados no es solo mirar el saldo del cajero, es tener la valentía de mirar de frente nuestras deudas y nuestras limitaciones. La verdadera libertad financiera no es poder comprarlo todo, sino tratar de no deberle nada a nadie. Diferenciar deseo de necesidad en tiempos de vacas flacas, es muy difícil.â Resistir el impulso de esa oferta de cuotas está diseñada para que no pienses. La prudencia, en cambio, requiere pausa. Administrar la economía del hogar hoy requiere más que matemáticas; requiere de templanza y de paz para no pelearnos entre todos y con todos. No se trata de privarse de cosas, sino de entender de prioridades (algunas cuasi inalcanzables) y que la tranquilidad de dormir sin deudas impagables vale mucho más que cualquier objeto que podamos adquirir a crédito o a plazo. Antes de pasar la tarjeta o firmar algo, es vital recordar que nuestra estabilidad familiar depende de nuestra capacidad de decir ahora no. Este es el momento de estar juntos y buscar las mejores soluciones que nos ayuden a superar las crisis de los hogares.
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