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Paraná » Cuestion Entrerriana
Fecha: 08/05/2026 09:20
Los presidentes de Brasil y Estados Unidos, Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, mantuvieron este jueves una reunión de casi tres horas en la Casa Blanca, con la cual ambos dieron por superada una de las crisis bilaterales más severas en dos siglos de vínculos entre las dos mayores economías del continente. El encuentro, formalizado como reunión de trabajo, se desarrolló en un clima de fluidez personal y permitió acordar la creación de canales bilaterales para abordar asuntos comerciales, de seguridad y de cooperación regional. Comercio, aranceles y clima del encuentro Al término de la cita, Trump escribió en sus redes que hemos abordado muchos asuntos, incluido el comercio, específicamente, los aranceles, y describió a Lula como muy dinámico, al tiempo que aseguró que la reunión ha ido muy bien, según remarcó. El mandatario brasileño, por su parte, en una rueda de prensa en la Embajada de Brasil en Washington, calificó la cita como un paso importante para consolidar las relaciones y declaró que nuestra relación es muy buena, algo que muchos dudaban que pudiera suceder, enfatizó. En ese marco, Lula ironizó sobre la sintonía personal con su par estadounidense al deslizar: ¿Sabes eso del amor a primera vista?, en referencia al vínculo que ambos intentan reconstruir. Trump anticipó además que los equipos técnicos de ambos países se reunirán para abordar ciertos elementos clave y que se programarán encuentros adicionales a lo largo de los próximos meses, según vaya resultando necesario, detalló. Crimen organizado y organizaciones designadas como terroristas Uno de los puntos sensibles para Brasilia era la eventual designación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras. Sobre ese tema, Lula precisó que el asunto no salió a relucir en la conversación, aunque sí se acordó la creación de un grupo de trabajo bilateral para combatir el crimen organizado en América Latina, explicó. La posición brasileña sostiene que esas estructuras criminales operan por motivos económicos y no ideológicos, lo que las excluiría de la categoría legal de organizaciones terroristas según la legislación de Brasil. Minerales críticos y empleo en Brasil En materia de minerales críticos, Lula se manifestó abierto a discutir inversiones estadounidenses en el sector, pero reiteró que Brasil prioriza el procesamiento doméstico y la generación de empleo nacional, subrayó. El país sudamericano posee las segundas mayores reservas mundiales de tierras raras, solo superadas por China, un dato clave en la disputa global por insumos estratégicos. Cuba y las tensiones militares Respecto a Cuba, Lula afirmó que Trump le habría asegurado que no planea invadir la isla, en aparente distensión frente a las amenazas pronunciadas por el republicano en West Palm Beach el 1 de mayo. Si lo que dijo la traducción es correcto, él me dijo que no piensa invadir Cuba. Eso lo escuché de la intérprete, relató el presidente brasileño al reconstruir el diálogo. Trump, Bolsonaro y las elecciones de 2022 Consultado sobre las elecciones de 2022, en las que Trump apoyó al expresidente Jair Bolsonaro frente a su candidatura, Lula fue tajante: Interfirió en las elecciones de 2022 y perdió porque yo gané, sentenció. Sin embargo, matizó a continuación: Pero ahora creo que se comportará como el presidente de Estados Unidos, dejando que el pueblo brasileño decida su propio destino, confió. Un año de fricciones y el camino hacia el deshielo El encuentro en la Casa Blanca estuvo precedido por más de un año de fricciones diplomáticas, marcadas por la imposición en agosto de 2025 de un arancel del 50% a las exportaciones brasileñas, medida que Trump vinculó al juicio contra Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado. A ello se sumaron críticas cruzadas sobre la guerra contra Irán, conflicto que Lula ha calificado de locura, lo que tensó aún más la relación. El deshielo comenzó tras un breve encuentro de 39 segundos entre ambos mandatarios al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, seguido luego por una reunión formal en Kuala Lumpur en octubre, en el marco de la cumbre de la ASEAN. Ya en Washington, Lula ingresó este jueves por la puerta sur de la Casa Blanca, debido a las obras en el salón de baile que prepara la administración, en lugar del pórtico norte habitual para visitas internacionales, un detalle que no opacó la señal política de recomposición bilateral.
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