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Paraná » El Heraldo
Fecha: 07/05/2026 22:19
Preocupación por el estado edilicio de la Escuela N°55: Los únicos perjudicados son los chicos La Escuela Primaria N°55 Justo José de Urquiza volvió a quedar expuesta este jueves a una situación crítica tras las intensas lluvias que afectaron a Concordia. Filtraciones de agua, sectores inutilizables, riesgo eléctrico y falta de espacios seguros para los alumnos forman parte de una problemática edilicia que, según denuncian desde la institución, lleva años sin resolverse. En diálogo con El Heraldo, la directora Julieta Degani, quien se encuentra al frente de la institución desde 2024, describió el delicado escenario que atraviesa la comunidad educativa y aportó registros audiovisuales que muestran el ingreso de agua en distintos sectores del edificio. Nosotros ingresamos mucho más temprano, antes de que comenzara la tormenta, y algunos chicos ya habían llegado a la escuela. El problema es después, cuando los niños ya están adentro y comienzan las lluvias: no tenemos espacios seguros donde puedan permanecer durante los recreos, explicó. Según detalló la directora, las filtraciones afectan actualmente múltiples sectores del establecimiento. Entre ellos, la dirección, donde deben cubrir con bolsas de residuos armarios y mover computadoras para evitar daños; parte de la cocina, especialmente la zona de mesada; la sala de ordenanzas; el ingreso principal y el patio interno, donde deben colocar baldes por el constante goteo. La situación más preocupante se registra en un aula que debió dejar de utilizarse desde el año pasado debido al ingreso masivo de agua. Es el espacio más afectado. Entra muchísima agua directamente y el aula ya no puede usarse. La de al lado también comenzó a filtrar, es como que el problema se va expandiendo, sostuvo. Además, Degani advirtió sobre el estado del cielo raso en ese sector: No vemos roturas visibles, pero la cantidad de agua que queda acumulada entre el techo y el cielo raso es mucha. En cualquier momento podría desprenderse. La problemática impacta directamente en el dictado de clases. Actualmente, un curso de primer grado funciona en la sala de maestros, un espacio reducido e inadecuado para uso áulico, debido a la falta de aulas disponibles. Cada vez tenemos menos aulas. Vamos adecuando lugares que no son para clases para que funcionen como grado, señaló. La directora explicó que los reclamos no son recientes. Si bien asumió en 2024, indicó que las demandas vienen desde años anteriores. Esto viene desde hace mucho tiempo. Ya en 2019 se habían hecho arreglos en un sector, pero el problema nunca se resolvió de fondo, afirmó. En relación con una posible solución, Degani indicó que la obra integral proyectada para reparar techos, sistema eléctrico, sanitarios y pisos se encuentra bajo la órbita de la Comisión Administradora para el Fondo Especial de Salto Grande. No obstante, explicó que el proceso administrativo sufrió una demora luego de que dos empresas empataran en la licitación realizada, situación que obligó a convocar una nueva instancia para solicitar una mejora de oferta. Tuvimos una nueva licitación entre dos empresas porque habían empatado y pedían una mejora. Eso fue el 17 de marzo y desde entonces seguimos esperando novedades, detalló. En cuanto a la seguridad, Degani remarcó que el agua ya afectó instalaciones eléctricas en oportunidades anteriores, provocando incluso cortes generales de energía. La parte eléctrica es peligrosa. El año pasado el agua ingresaba por el ventilador y también por el tubo de luz. Se hicieron modificaciones para evitar que saltara la térmica, pero el problema estructural sigue, indicó. También alertó sobre el riesgo cotidiano dentro del establecimiento: En el ingreso hay baldes, agua en el piso y limpieza constante, pero igual existe peligro de resbalones para chicos, docentes o cualquier adulto. La situación genera además ausentismo escolar. Según explicó, muchas familias optan por no enviar a sus hijos cuando hay pronóstico de lluvia. Las familias ya saben que si llueve, la escuela no es un lugar seguro. Entonces directamente no los mandan. Son días de clases perdidos, expresó. Finalmente, la directora dejó un mensaje dirigido a las autoridades responsables de agilizar la obra: Sobre todo, que pensemos en los chicos y en los tiempos. La prioridad es hoy. Esto viene desde hace rato y no se puede dilatar más. Si ya está todo encaminado, no hay que seguir demorando porque los únicos perjudicados son ellos, concluyó.
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